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“La situación”, la Bala de Plata y el Pasamanos de Belcebú

La idea de este post es aclarar el porqué de mis últimos posts sobre “la bala de plata” del endeudamiento externo. Por la reaccion de algunos conocidos, creo que se puede haber entendido que mi posicion era que teníamos que salir a tomar mucha deuda para ser vivos como los amigos de EMATUM o, peor, que Argentina es una porqueria o algo asi.

Primero que nada, yo pienso que hablar de Argentina es diferente a hablar de la banda de improvisados que tenemos en el gobierno. Son dos cosas distintas: una cosa es la Ferrari y otra es el borracho al volante. Por más que la presidente se sienta “la madre del país” [wtf?], nuestro país existía antes de que los Kirchner llegasen al poder y seguirá existiendo despues de que esta señora termine su mandato.

Tampoco propongo que haya que salir a tomar mucha deuda “para volver al paraíso noventista”. El gobierno kirchnerista contó con los mayores recursos en 200 años de historia del país, pero de todas formas se manejó tan mal que terminó acorralándose solo. De vuelta: no es un acto de la naturaleza, no es la culpa un enemigo exterior, nosotros llegamos a la situación actual como consecuencia de la política económica de este gobierno.

Dada la situación actual, quienes apoyan al gobierno te dicen: “ok, lo pasado pisado, ahora proponé qué hacer en vez de criticar”. Ahí hay que marcar algo: Si le vas a adjudicar la creación de X millones de puestos de trabajo o el desendeudamiento a la “mamá del país”, entonces endilgale también el tomuer que nos deja, por favor.

Dada “la situación”, el país tiene pocas alternativas para no comerse un bruto ajuste en este revival del stop and go. El balance de pagos cierra siempre. O caen las importaciones por la contracción del nivel de actividad o conseguís financiamiento de afuera: endeudamiento o inversiones directas.

Estaría buenísimo que Argentina tuviera un montón de inversión extranjera greenfield, que a su vez amplíe notoriamente las capacidades productivas del país y, de yapa, reduzca la elasticidad ingreso de las importaciones. Pero hay que abrir los ojos a la realidad: eso lleva tiempo y este gobierno no hizo demasiados esfuerzos en ese frente. Esa es “la situación” actual. De vuelta, no es un acto de la naturaleza: “mamá del país” hacete cargo, estuviste 6 años en la presidencia, tuviste tiempo.

Entonces “la situación” actual nos obliga a elegir a corto plazo entre un bruto ajuste en el nivel de actividad y tomar deuda con el exterior. Eso es la bala de plata: un atajo, que por supuesto no es gratis, para evitar un mayor ajuste en el nivel de actividad y ganar tiempo para ordenar los desbalances que nos deja este gobierno sin tener que pasar por un Erman o un Remes que le toque hacer el trabajo sucio en medio de un boloqui. Lo malo es que la bala de plata también sirve para comprar tiempo y no hacer nada, entonces en vez de dejarle un tomuer al siguiente gobierno, le dejas dos [por eso el poster de Better Call Saul].

Hoy el mundo está prestando dinero a tasas irrisorias: a eso iba el comentario sobre lo barato que se están fondeando los mercados de frontera. No tiene sentido que desde el gobierno argentino hablen de defender la soberanía económica y al mismo tiempo elijan tomar el atajo del endeudamiento externo, pero con el plus de hacerlo a tasas violentamente altas, que más que duplican lo que pagan vecinos como Paraguay o Bolivia [ni hablar de Perú o Chile].

Finalmente, hoy nos enteramos que Goldman Sachs, le prestaria a la Argentina mil palos al 6,5%. No se ilusionen, no es que el gobierno empezó a tomar deuda a una tasa cuasi razonable [mucho menos que vaya a usar bien el tiempo que está comprando], sino que la guita se la prestan... al BCRA. Como les contaba hace algun tiempo cuando les explicaba el Pasamanos de Belcebú:

Pasamanos muy utilizado por un país austral cuando sentía sympathy for the devil. Funcionó de la siguiente manera: uno le vende el alma a Belcebú, quien te presta un vagón lleno de billetes, pero no te los presta a vos directamente [no way!] sino que se los da a tu banco central, quien a su vez se da vuelta y te los presta a vos, gobierno nacional. Por qué meter al BC en el medio? What’s the catch? Porque le vendiste al alma a Belcebú piscuis!!! Y a si vos, loco lindo, se te ocurre defaultear, estos pibes te van a chupar las reservas que tenes en Nueva York y Basilea a la velocidad de la luz. Griesa aprobaría todo más rápido de lo que Lagarde tarda en decir “Matanga”

Pregunto entonces a nuestros generosos amigos de Goldman: Habrán puesto un covenant que acelere la deuda si el BCRA saca los fondos que tiene en custodia en la Fed y el BIS? Picarones!!!

Veamos como sigue la pelicula, pero les pido porfa que no me tiren el fardo por "la situacion", la Bala de Plata y mucho menos el pasamanos del demonio. Es lo que hay...

Slds!!!

Kichi: Pagá menos que EMATUM, tu puedes!

Mas allá de las aventuras y desventuras de Kichi por Paris, los buitres, la corte suprema yankee, el fondo, las gestiones papales y la mar en coche, el mundo nos dice que la bala de plata del endeudamiento externo todavía está a nuestra disposición.

Para eso traigo a cuento una historia. Ubicate en África: año 2013, vos y tus amigos del gobierno de Mozambique [¿mozambiquenses?] ven que a pesar de que los capitales empiezan a salir de países emergentes por el tapering de la Fed, todavía se financia cualquier gansada. Entonces propones: “Y si salimos a tomar deuda con alguna empresa pública? No sé, ponele con la petrolera estatal ENH?”

Tus amigos mozambiquenses se copan con la idea. Empiezan a mirar los números de ENH para ver como la van a dibujar.

Pero entonces cae el pibe de un banco suizo y les dice “Ustedes no entendieron nada, esta gente compra CUALQUIER cosa, póngale un poco de imaginación”

Ahi nomas sale uno con un pelotazo al mejor estilo Chilavert 1996: “Y si armamos una sociedad que se dedique a la pesca de atún? No se, ponele que compramos unos barquitos, pescamos…”
El pibe del banco suizo “Me gusta!! Es picante, tiene onda!!!”

En unas semanas montan la Empresa Mocambicana de Atum SA [EMATUM, le dicen ustedes con cariño]. No están seguros de cuánto tiempo les va a llevar para poder emitir deuda, pero el suizo esta on fire: parece que se corrió la bola y hasta hay un banco ruso listo para soplarle el negocio.

 “Y cuanto pedimos?” “No sé, un millón de dólares?”
El suizo: “No sean paparulos muchachos, pidan quinientos palos, que esto sale con fritas”

Así nomas, de una, EMATUM mete un bono por USD 500 M. Unas semanas después cae el ruso y les dice que con un guiño salen otros 350 palos verdes… Y salieron con fritas también!

Una maravilla, con vencimiento en 2020, y todo al módico costo de un cupón del 6,305%!!!

Remember:
  -No le prestaron al gobierno de Mozambique…
      -No le están prestaron a la petrolera estatal de Mozambique…
           -Le prestan la guita a un cascaron vacio! Para comprar pesqueros de atún! Al seis por ciento!!!
             [Y encima parece que hicieron lo que quisieron con la guita, como era de esperar]

Seguro que la historia les suena conocida, porque hace tres meses salió en The Economist.

Al día de hoy, los bonos de EMATUM pagan 7,60%. Mas o menos la mitad de lo que paga Argentina por titulos que vencen en 2017. Si esta no es la bala de plata, de que estamos hablando??
¿Argentina no puede financiarse más barato que EMATUM???

Y EMATUM no es un caso atípico, está lleno. Varios de ustedes los nombraron en los comentarios del post anterior: europeos hechos percha, latinoamericanos que no emitían deuda desde la época del tatadiós, africanos con historias súper `exóticas´. Hay de todo.



Si este gobierno no puede tomar deuda a tasas decorosas es porque los kirchneristas son de caucho, no porque no tengamos a nuestra disposición la bala de plata. Sino pregúntenles a los muchachos de EMATUM.

El que avisa no traiciona

Mientras Kichi ya se imagina recibiendo el Nobel por este veranito económico, desde la Carrera Nominal insistimos: no te relajes campeón, que afuera el horno no está para bollos. La fragilidad de China sigue siendo muy preocupante [el gobierno empezó a permitir la quiebra de algunas empresas, pero relax, que ‘no van a dejar’ que se convierta en nada sistémico ;-) ]. Estados Unidos sigue camino a ‘normalizar’ su política económica, lo que genera dificultades en los países emergentes [¿quién era nuestro principal comprador de productos industriales? Verde y amarillo, me suena…].

El otro día salió Janet Yellen -la nueva Master of the Universe- a explicar un grafiquito que le puso la piel de gallina a más de uno: Estados Unidos va a una normalización de su política monetaria, lo que en castellano significa que va a empezar a subir la tasa de interés. No va a ser de golpe [y la Fed seguiría siendo generosa con la provisión de liquidez], pero se ve venir en el horizonte:



Pero la bala de plata del endeudamiento externo todavía está disponible. Así que mientras disfrutamos que las tasas en Estados Unidos siguen bajas y los spreads de la deuda emergente también [¿Qué pasaba con los spreads cuando sube la tasa en USA?¿Alguien se acuerda?], les propongo un juego:

Adivinen quienes son los buenos muchachos que acompañan a la Argentina en el siguiente gráfico. Las líneas azul y celeste son los rendimientos del Bonar y el Global 2017. Como podrán apreciar, ninguno de los países que nos acompañan paga tasas de dos dígitos, y en promedio pagan la mitad de tasa de interés que Argentina. Quienes son estos excelentes deudores?




Se los dejo para el finde. Slds!!!

Cookie-errata [24/3/14]: arregle el grafico de los puntos de la Fed y cambie el link porque antes habia pegado cualquier gansada. Sepan discilpar las molestias.

Papelitos

Como la mayoría sabe [o por lo menos sospecha fuertemente], la abrumadora mayoría de bancos centrales del mundo son básicamente un edificio lleno de tipos que vigilan cómo se imprimen papelitos y cómo estos fluyen por el sistema paperiteril. Cada tanto un banco se queda sin papelitos, entonces el banco central imprime unos cuantos y se los enchufa, pero se queda con otros papelitos por si el balance del banco en problemas resulta ser una pizza.

La idea de este post es darle una mirada al BCRA y entrar en el mundo maravilloso de Marcó del Pont.

Primero, repasemos cómo es la foto de un banco central: sus activos son básicamente promesas de pagos de otros y su pasivo es fundamentalmente la guita que circula por la calle.



Vamos paso a paso. Por el lado del activo tenemos:

1) Reservas Internacionales: oro, lechuga, euros. Son la papa.

2) Créditos al sistema financiero: regulando cuanto le presto o dejo de prestar a los bancos manejo la cantidad de dinero en la calle.

3) Créditos al sector público: otra forma de regular la cantidad de dinero [y de paso cañazo financiar ultra barato al gobierno nacional]. WARNING: es recontra adictivo [véase dominancia fiscal].

4) Créditos a organismos internacionales: acá está nuestra participación en el capital de Belcebú y otros [sí, la participación de 0,97% en el FMI vale mucha plata].

5) Otros: gran balde lleno de fruta.
5.1) Transferencias al Gob. Nacional por colocaciones con Org. Int. [FMI]: Pasamanos muy utilizado por un país austral cuando sentía sympathy for the devil. Funcionó de la siguiente manera: uno le vende el alma a Belcebú, quien te presta un vagón lleno de billetes, pero no te los presta a vos directamente [no way!] sino que se los da a tu banco central, quien a su vez se da vuelta y te los presta a vos, gobierno nacional. Por qué meter al BC en el medio? What’s the catch? Porque le vendiste al alma a Belcebú piscuis!!! Y a si vos, loco lindo, se te ocurre defaultear, estos pibes te van a chupar las reservas que tenes en Nueva York y Basilea a la velocidad de la luz. Griesa aprobaría todo más rápido de lo que Lagarde tarda en decir “Matanga”.


Eso era por el lado del activo. Ahora pasemos al pasivo, las deudas del BC:

1) Base Monetaria: Money, Money, Money!!! La platita que emite el BC es su principal deuda.

2) Depósitos en moneda extranjera: ponés lechuga en tu banco, que se da vuelta y lo deposita en el BC.

3) Títulos emitidos por el BC: no sólo emite billetes, también emite promesas de pago de más billetes! Es una forma práctica para reducir la cantidad de dinero en la calle.

4) Obligaciones con el sistema financiero: Otra forma de chupar liquidez del sistema.

5) Depósitos del sector público

6) Obligaciones con Org. Int.

7) Otros
7.1) Obligaciones con Org. Int. [fondos destinados al Gob. Nacional]: la acreencia con el gobierno nacional tiene contrapartida en deuda con Belcebú.

Finalmente, cierra la historia el patrimonio neto del BC [que si no da positivo lo dibujamos para que dé y listo].

Suena que es un despelote, pero un hecho estilizado sería que los bancos centrales de países emergentes tienen más o menos esta pinta:



En pocas palabras, tienen reservas y su deuda es la plata que circula en la calle. Pero como todo hecho estilizado, no todos cumplen con esta descripción. Esto es especialmente cierto en el caso del BCRA [noten la sutil diferencia].



Los créditos al sector público son tan grandes que ya superaron a las reservas internacionales del BCRA.

Momento… WTF??? ¿Los créditos al sector público ya superaron a las reservas internacionales???

What-the-fuck-is-going-on?!?

¡Esto no pasó NUNCA en los últimos 20 años!!!
Ni siquiera cuando le pagamos a Belcebú!!!



Es cierto que MMdP está presidiendo un deterioro muy importante de la situación patrimonial del BCRA, pero esta luz roja no preocupa por sí misma, sino por la tendencia que muestra a futuro. Igualmente don’t panic.

Si miramos el medio vaso lleno, vemos que los títulos emitidos por el BCRA equivalen ~ a la mitad de los créditos al sector público. Tamaña emisión de títulos del BCRA supera por mucho cualquier necesidad de regular la oferta monetaria, así que uno cae en otra explicación: el pasamanos de Belcebú. Lo mismo que hacíamos en los 90s con el FMI, ahora lo hacemos parcialmente con los ahorristas privados. Estos no confían en el gobierno nacional, le prestan al BCRA y este pasa la plata como adelantos transitorios al gobierno. Entonces esta situación se puede resolver fácilmente con mayor credibilidad del gobierno nacional, para que pueda tomar deuda sin tener que usar el pasamanos de Belcebú.

Si en cambio miramos el medio vaso vacío, los créditos al sector público están estallando. Esto es mucho más que un pasamanos. Cuando empezó el estallido del gasto público [aka. profundización del modelo, aka. orgía fiscal post-Lavagna], el gobierno estuvo tímido a la hora de meterle mano al BCRA [antes había otros bolsillos que hurgar]. Pero con el tiempo… digamos que el mal hábito se convirtió en una adicción imposible de abandonar. Desde 2008, los créditos al gobierno se pegaron un viaje de 145 mil millones de pesos. Por si todavía no se les puso la piel de gallina, les comento que el stock de créditos al gobierno representa 99% de la base monetaria.




Siendo bastante conservadores, podríamos imaginarnos que a fin de 2012 los créditos al gobierno superen los 240 millones de pesos y representen más del 50% del activo del BCRA. Las reservas internacionales podrían terminar 2012 apenas por encima de los USD 40 MM [más o menos el 40% del activo]. Todo eso sería la contrapartida de una base monetaria que seguiría skyrocketing. En pocas palabras, el balance del banco central ya es medio flan, pero además este año lo va a pasar afuera de la heladera.

Y no me vengan con que la Fed o el BoE tienen mayoría de títulos públicos y privados entre sus activos. No me voy a poner a revolver la basura que hay en Maiden Lane o en el BoE Asset Purchase Facility Fund Ltd. Es cierto que hay bancos centrales que no tienen la mayor parte de su activo en reservas internacionales, pero ni una décima parte de los países del mundo está en esa situación. Por ejemplo, en América Latina la enorme mayoria los países tienen sus bancos centrales con más de 90% del activo en reservas internacionales. Las excepciones son Argentina y Venezuela. Face it, no estamos inventando la pólvora, estamos reventando al banco central.

En conclusión, estamos viendo un gobierno que a pesar de contar con enormes recursos necesita financiar un creciente déficit fiscal, pero no va al mercado derecho viejo, sino que apela al pasamanos de Belcebú [el BCRA pide prestado, se da vuelta y se lo presta al gobierno]. Como el pasamanos no le alcanza, apela directamente a la maquinita “that 80’s style” y en el ínterin el balance del BCRA se va convirtiendo en un flan cada día más y más blandito. En el proceso de flanificación del BCRA, se modifica la carta orgánica de la autoridad monetaria para incluir objetivos bien vagos para que cualquier mamarracho impresentable pueda justificarse en nombre del “desarrollo económico con equidad social”. Finalmente, “algo va a pasar con la demanda de dinero”. Eso lo sabemos todos. No sabemos el día, no sabemos la hora, pero sabemos que va a ser un quilombo. Y en ese momento, con nuestra moneda nacional hecha pelota y un banco central fully flanificado, alguien va a mirar una tablita parecida a esta:



Entonces los mismos personajes del gobierno que antes hablaban de “tipo de cambio competitivo” y hoy se hacen los nabos cuando se les dice que Argentina está cara en dolares, van a salir a decir que llegó el momento de salir a los mercados a tomar deuda a lo pavote [y si compraste el verso del desendeudamiento y la independencia nacional, a llorar a la iglesia]. Pero eso queda para más adelante. Hoy las luces están puestas en el BCRA y están pasando una película que ya vimos [y a nadie le gustó]. Es tiempo de imprimir papelitos…