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The Fragile

Mamita, que semana. Arrancamos el lunes con Axel y Coqui poniéndole trabas a las importaciones de chiquitaje on line [si estos pibes saben algo, es como frenar una corrida cambiaria, van directo a lo importante con señales contundentes]. Extrañamente, y a pesar de la jugada magistral, el BCRA siguió perdiendo reservas a lo pavote.

Cuando muchos hacíamos cuentas y veíamos que a ese ritmo no llegábamos vivos al mundial, el miércoles tuvimos un momento Perito Moreno: el tipo de cambio oficial, que hacía muchos años que venía congelado y avanzando muy lentamente, de golpe empezó a crujir groso: en los últimos 20 minutos de la rueda se pegó un viaje de 23 centavos a 7,14. Por supuesto que lo importante no eran esas chirolas, sino las toneladas y toneladas de agua del Brazo Rico metiendo una presión tremenda. Todos sabemos lo que pasa cuando llegamos a este punto: una vez que el glaciar cedió se viene el agua, hora de que los funcionarios salgan a ponerle el pecho a la crisis o se los lleva puestos. El jueves, ya con el dólar a 8 mangos, nos enteramos que la presidente habla por cadena nacional.

A todos nos corre sudor frio por la espalda, sabemos que esta mujer es un buscapiés: puede salir para cualquier parte. Entonces aparece nuestra iluminada presidente, anuncia un plan para aumentar los subsidios sociales en 11 mil palos, los aplaudidores aplauden, ella sonríe y se va. “Excelente -pensamos todos-, qué mejor señal estabilizadora para la ocasión que anunciar un buen aumento del gasto publico a pagar con emisión monetaria”. Otra prueba concreta de que esta mujer no está ubicada en tiempo y espacio.

La señal era muy clara: el gobierno ya no quiere perder más reservas así que no va seguir defendiendo el tipo de cambio, además tampoco tiene ninguna intención de hacer nada en el frente fiscal para frenar el tsunami de pesos. Es lo que hay, arreglate campeón.

Empezamos el viernes con el vértigo de imaginarnos a dónde nos iba a llevar esta nueva etapa de La Carrera Nominal [¿vieron que ahora varios hablan del peligro de mayor “nominalidad”? Loco, no?]. Entonces Coqui y Axel nos madrugan con el anuncio de que levantan el cepo al dólar [Axel, qué necesidad de meter ese bocadillo al final del anuncio, si está a la vista de todos que te dieron cátedra toda la semana? Bancatela como un varoncito, che].

Yo creo que el anuncio fue positivo: la medida apunta a volver a unificar el mercado de cambios, lo que nos acerca a una corrección de los serios problemas de incentivos que introduce la existencia de un mercado cambiario dual, con un tipo de cambio oficial en un crawling peg tan lento que el BCRA pierde miles de millones de dólares para que siga funcionando. Es claramente una medida en el sentido de normalizar este esquema ridículo en el que vino funcionando el mercado de cambios los últimos dos años. Además, un tipo de cambio de 8-10 mangos suena razonable en términos de tipo de cambio real multilateral [con la inflación a la semana pasada].




Dicho esto, cabe aclarar que cualquier economista profesional que realiza una jugada de esta magnitud debería tener un plan para frenar la inflación. Porque si después de esto tenes un fuerte brote inflacionario podes volver a tener muy rápidamente un tipo de cambio oficial atrasado, caída de reservas e instalarte definitivamente en el siguiente nivel de La Carrera Nominal. No sé cómo, pero el gobierno va a tener que hacer algo para que los precios no suban como piña. No sé cómo, pero el gobierno va a tener que hacer algo para que los salarios no suban como piña. No sé cómo, pero el gobierno va a tener que hacer algo con las provincias que emitieron un montón de bonos dólar linked [un combo mágico para las provincias, después de los aumentos salariales del 50% a su policía, ahora esto y en unas semanas se vienen los sindicatos docentes].

Entonces vuelve el vértigo cuando uno toma noción de lo berreta e improvisado que es este gobierno. Anuncian que se va a poder comprar dólares, previa aprobación de la AFIP…pero recién van a implementar el sistema el lunes [cuándo tomaron la decisión de levantar el cepo? 15 minutos antes de llamar a la conferencia? cuándo se entero la AFIP?]. Al domingo todavía seguían sin tener claro como lo iban a implementar. Cuál es la política antiinflacionaria? Costa haciendo el papel de Guillermo Moreno? Realmente creen que pueden parar el pass through sólo con amenazas? Estos tipos son kamikazes? Así como Marcó del Pont estuvo ahí nomas de decir “el que deposito dólares, recibirá dólares”, si siguen en la linea voluntarista estos van a terminar diciendo “les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo”. En cambio, el BCRA parece más razonable subiendo las tasas, pero si lo dejan solo haciendo el laburo las tasas van a terminar haciendo un flor de overshooting.

Por lo pronto el mercado no compró: el BCRA perdió 200 palos verdes el viernes pasado [así tampoco llegamos al mundial]. Argentina se encuentra en una situación muy frágil. Se viene un fogonazo inflacionario, ahora, hoy. El gobierno tiene que dejar de jugar a que es víctima de un complot intergaláctico y ponerse a laburar en un plan de estabilización de emergencia, ya mismo.

En los mercados financieros lo del jueves 23 y viernes 24 fue muy impresionante. No sólo colapsó el precio de todos los activos argentinos, sino que Argentina se llevó puestos a los Fragile 5: grandes países emergentes con déficit de cuenta corriente que todo el año pasado sufrieron salida de capitales y depreciación de sus monedas. Pero la cosa no quedo ahí: la onda expansiva llegó a todos los activos del mundo, inclusive el S&P 500 cayó arrastrado por la crisis en los mercados emergentes.


Después de que el tapering de la Fed hiciera estragos en todos los mercados emergentes el año pasado, la gente quedó a la expectativa de cuál sería el próximo cisne negro que impactaría sobre la economía mundial. Parece que Argentina, a pesar de haber estado afuera del mercado internacional de capitales por más de una década, es el candidato a cisne negro de hoy. Esperemos que podamos recuperarnos desde esta fragilidad, sin tener que quebrar otra vez.


Rocket dollar



WOW, realmente nos sorprendió a todos la magnitud de la suba en el tipo de cambio paralelo. A mí me hizo acordar a un post viejo de este blog, en el que hablaba de la presión que había en 2009 para que se devalúe el peso argentino por la depreciación de otras monedas de la región. La idea era que podías postergarlo un par de años, pero a la larga siempre terminabas enfrentado a la realidad de que te hiciste muy caro en dólares. Pasó mucha agua bajo el puente, en especial con las monedas de la región, pero la inflación argentina siguió haciendo su trabajo y acá estamos. Les pego el grafiquito de Marty McFly. Mírenlo y díganme si no los invade un deja vú:




Y ahora el dólar se fue a 9,40 pesos. Una locura… demasiado… demasiado? Les propongo darle una mirada al viejo y querido Tipo de Cambio Real Multilateral, a ver si nos da alguna referencia dentro del bolonqui nominal que tenemos en la cabeza. Veamoslo con anteojos azules, porque no hace falta mucho para ver que los primos Dolar-MULC y Dolar-Tarjeta son dos bocaditos irresistibles. Empecemos por el TCR versus el dólar: estamos más o menos como a principios de 2007, cuando empezó la truchada del INDEC mientras la inflación se alejaba para siempre de un dígito. Digamos que el 9,40 es alto, pero no escandaloso si lo miramos parados desde los Estados Unidos.
 



Con el real brasileño la historia es completamente diferente. El tipo de cambio real paralelo está en niveles astronómicos. Es tan alto, que casi alcanza al tipo de cambio “Full Fantasy” del Banco Central [es decir, con inflación del INDEC y tipo de cambio oficial]. “Too much” twitearía nuestra papisa.




Visto desde Europa, la historia rima con la que veíamos desde los Estados Unidos: el tipo de cambio real de hoy es una vuelta a 2007, cuando empezamos con esto de tener inflación alta y hacernos los giles. Digamos que está alto, pero no se destaca cuando se mira para atrás en la serie histórica.



El veredicto? Que hable el más grandote: el Tipo de Cambio Real Multilateral no es alto, es “recontraalto”. De hecho a fin de abril se subió al podio de los últimos 20 años, sólo superado por mayo y junio 2002. En una palabra, el TCRM está gritando overshooting.



¿Qué significa esto? ¿Qué mañana el dólar se cae a 8 pesos? ¿Qué no hay manera que supere los 10 mangos antes de junio*? No lo sé, la verdad que hoy en día es como pararse frente a una locomotora [o una horda de fanáticos de Mac el día que sale un iPhone nuevo]: aún cuando pensas que va a quedarse sin nafta, no te morís de ganas de que te lleve puesto. Es mas, pongamos el ejemplo de Venezuela: en febrero yo escribía acá que un tipo de cambio de 20 me parecía exagerado para el bolívar, pero -pajarito Maduro mediante- hoy está arriba de 25 dólares.

Así que el overshooting en Argentina puede seguir y dejar en offside a cualquiera que venda lechuga mañana. Lo que sí se puede decir con confianza es que hoy Argentina vuelve a estar barata en dólares. Está el pequeño detalle de los inmuebles: los dueños están en el purgatorio y las inmobiliarias rezan para que llegue el day of reckoning [pero eso queda para otro post].

A futuro, sigue la carrera nominal, algo tiene que ajustar. No existe una suba del 100% en el tipo de cambio sin pass-through [y por supuesto la infla reduciría el TCR], o que sigan cayendo las reservas o que empiece a haber desabastecimiento de bienes con precios ‘concertados’ con el gobierno. No existe. Algo ajusta si o si.

Veremos si, como se ilusionan varios desilusionados que todavía quieren creer, para comprar tiempo alcanza con subir la tasa Badlar al 20% [hoy, con un dólar a 9,40, el argumento es más fuerte que dos meses -y dos pesos- atrás].
Slds!!!


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*Para darles una idea de lo alto que seria un tipo de cambio de 10 pesos: seria lisa y llanamente el pico máximo del dólar desde la hiperinflación de fines de los 80s. Por supuesto, con todas las limitaciones del indicador: la infla minorista seguramente no es el mejor parámetro para evaluar la competitividad, el índice no incorpora las diferentes evoluciones de la productividad en cada país y varios etc, pero 10 mangos sigue sonando a muchísimo dado el actual nivel de precios.