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Primer semestre 2016

OK, primer post en la era Macri. Difícil dar un diagnostico sin marcar las dificultades y contradicciones que presenta el nuevo gobierno. Recibió flor de quilombo, con una economía que gritaba ‘hagan algo’ [actividad económica estancada como nunca desde los 80s, combinada con una inflación que no bajaba del 20%, tarifas públicas ridículas, mega atraso cambiario y desdoblamiento de facto, …] con muy poco margen de maniobra de política pública [déficit fiscal arriba del 7%, en default, con un banco central reventado y corto dólar, …].
Frente a este panorama había dos posturas:

-Gradualista. No hace falta corregir todo ya. Alcanza con que la gente entienda que la deuda pública es bajísima y si lográsemos acceso al financiamiento internacional podríamos reordenar la macro sin hacer ningún ajuste dramático. Se reduce la inflación y el déficit fiscal año a año, en la medida que se va creciendo. Obviamente, esta opción depende de que los mercados de crédito internacionales crean en la viabilidad del programa económico para bajar el déficit fiscal, y que efectivamente ese programa se lleve a cabo.

-Shock. Reacomodá los precios relativos rápido: tipo de cambio y tarifas públicas se normalizan completamente en un verano turbulento. Para cuando la gente quiere reaccionar en marzo, el gobierno está anunciando un mega plan de obras públicas fondeadas con financiamiento internacional que le de rosca al nivel de actividad. Con la demanda empujando otra vez y una Argentina competitiva [aka. ‘barata’] vuelven las inversiones al sector real y empezamos un nuevo círculo virtuoso. Obviamente, esta opción depende de que el ‘verano turbulento’ no se coma crudo al gobierno. Nadie te garantiza que después del ajuste los sindicatos no se desquicien y termines en un Rodrigazo.

El gobierno de Macri asumió muy frágil, ganando con 50% y un pelo el ballotage, con 34% de votos propios y minoría en ambas cámaras del Congreso. A los que decían strike while the iron is hot y hacé política de shock, la realidad política les contestaba que el hierro estaba apenas tibio y no había margen para imponer una normalización abrupta de precios relativos.

Macri empezó su gestión económica con un golazo de media cancha: prometió que salíamos inmediatamente del cepo cambiario, anunció un repo con bancos extranjeros por hasta USD 8 mil palos y un acuerdo con cerealeras para reforzar reservas, …y salimos del cepo nomas. Sin overshooting, sin crisis, de un día para el otro volvimos a tener un único tipo de cambio. Ahora suena obvio, pero tener un tipo de cambio único funciona porque retribuye los exportadores, que son los generadores de dólares, frena el subsidio a la importación y promueve la inversión extranjera.



La nueva dirección del BCRA, por su parte, tuvo que lidiar con el pequeño detalle de heredar una posición corta de USD 17 mil millones en los mercados de futuros. La respuesta de Sturzenegger fue la opción ochentosa, con desagio para los contratos en Rofex. La posición corta USD que dejó la administración Vanoli forzó a Sturzenegger a emitir $53 mil millones, quien de todas formas logró reducir la tasa de crecimiento de la base monetaria de 40% a 25%. Pero como nada es gratis en la vida, lo hizo al costo de subir la tasa de interés de las LEBAC, que llegó al 38%.

El segundo paso positivo del equipo económico fue empezar a subir tarifas públicas para alinearlas con la realidad de los costos y reducir el enorme gasto en subsidios. Era el elemento más obvio [y fácil] para achicar el déficit fiscal y volver a un sendero fiscal sostenible. Las subas en las tarifas de luz, gas y agua fueron mal comunicadas y desordenadas, con marchas y contramarchas, lo que no permitió aprovechar totalmente la noción de que las tarifas eran ridículamente bajas. ¿Quién no escuchó comentarios tipo “Yo sé que antes no pagaba nada, pero la luz me aumento 500%!”? Los usuarios todavía no registran que aún con el aumento reciente, muchos siguen pagando menos que el costo de producción. En la medida que se fueron anunciando aumentos, la justicia se sumó a la discusión imponiendo topes. Finalmente, Prat Gay terminó cediendo a la presión política y suspendió los aumentos de tarifas por lo que queda del año.

En el medio vino el pago a los holdouts y la salida del default. No estuvo bueno ver como nuestro gobierno tenía que bajar la rodilla frente a esa gente, pero el partido estaba perdido. Era como pretender que alguien hiciera la heroica pero a nuestros jugadores ya les habían colgado la medalla de segundos en Brasil. No había mucho más para hacer, y sin embargo el cambio en el accionar de Griesa frente al nuevo gobierno dejó en evidencia cómo fue que llegamos a esa situación. Un nuevo gobierno con pretensiones de negociar y voluntad de pago tuvo una respuesta muy favorable del juez, que restableció el “stay”. En cambio antes, cuando tuvimos a “Higuain y a Palacio frente al arco” en 2012 o 2013, nuestra presidente eligió insultar al juez y decirle que no pagaría nunca jamás. No por nada Argentina fue por muchos años a uniquely recalcitrant debtor. Si el objetivo era lograr el cram down de los acreedores, entonces ¿por qué el Kirchnerismo enfrentó al fallo del juez y después al de la cámara de apelaciones diciendo que no pagaría nada? Por ejemplo, la ley cerrojo, que prohibía cualquier pago, seguía vigente [sólo se suspendió temporalmente con el segundo canje de 2010 y después de los dos fallos adversos]. Una cosa es negociar agresivamente [cram down] y otra es hacer la gran Fidel Castro [papita pa’l loro].
Con el nuevo gobierno se notó la diferencia a la hora de negociar. No fue como la bajada de lompas con el Club de Paris [USD 3,6 mil palos en punitorios sin chistar] o el pago de USD 6 MM con bonos a Repsol [Axel: “En vez de pagar en efectivo, pagaste en cuotas con intereses: saliste ganando”]. Se tomó una situación perdedora y se manejó con profesionalismo. Lo mismo va para la emisión de bonos para recomprar cupones PBI: una operación que obviamente defiende nuestros intereses financieros y que es muy difícil explicar por qué no se hizo antes. Chodos, Lorenzino, Cosentino y López [secretarios de finanzas 2006-15], teléfono.

No importa si uno estaba con los gradualistas o con los que pedían shock, los dos bandos estaban de acuerdo en que había que alinear las expectativas. Y a eso salió Prat Gay en enero, al anunciar el Programa Fiscal y Metas de Inflación para 2016-2019. Era ponerle números a la promesa de Macri “Dame 6 meses de changüí, que en el segundo semestre baja la inflación y volvemos a crecer”. El ministro estableció una pauta descendente de déficit fiscal, que en 2016 caería de 7,1% a 4,8% por baja de subsidios [1,5%] y “reordenamiento del gasto” [0,8%]. El déficit seguiría bajando hasta 0,3% del PBI en 2019. Vamos a volver al equilibrio, pero gradualmente.
Como comentaba, la reducción del déficit por menores subsidios era la parte fácil del ajuste fiscal, y así y todo las restricciones políticas obligaron a posponer nuevos aumentos hasta el año que viene. La pata fiscal es la que más inquieta a los que pedían shock: no parece fácil que el gobierno pueda cumplir con sus objetivos de déficit, ni siquiera en 2016, cuando solo debería recortar 0,8% [vs 1,5% anual entre 2017 y 2019]. Si bien se pisaron los gastos en los primeros meses del año, la eliminación de retenciones a las exportaciones [agro y minería], la universalización de la asignación universal por hijo, el pago a dos millones y medio de jubilados con sentencia judicial favorable y la nueva pensión universal para adultos mayores, están muy lejos de ser gratis. Está claro que el gobierno tiene márgenes de maniobra acotados para reducir gastos si pretende ganar las elecciones de 2017 y llegar vivo al final del mandato, pero hay que tener en claro que si el cráter fiscal no se cierra el resultado solo será que pateamos la pelota para adelante, endeudándonos otra vez.

Por otro lado, Prat Gay planteó rangos objetivos para la inflación de 2016-19 y no está claro para que lo hizo. El BCRA todavía no tiene montado un esquema de inflation targeting y la promesa es que recién va a ir en esa dirección a partir de septiembre. Si la idea del ministro era anclar expectativas mientras el banco central acomodaba sus instrumentos, claramente fracasó: en febrero la provincia de Buenos Aires [gobernada por el propio PRO] acordó aumentos salariales del 35% para los docentes [el target inflacionario del 20-25%, pintado]. Es más, cuando el ministro anuncio las metas ni siquiera estaba claro cuánto era el nivel de inflación: el INDEC había dejado de publicar el engendro que había iniciado Guillermo Moreno en 2007, pero todavía no estaba listo para generar una nueva serie de inflación confiable. De hecho, el propio ministerio de hacienda hizo cherry picking entre el IPC de San Luis y el de la Ciudad de Buenos Aires.
Si agarramos al IPC Congreso para tener una pauta de cómo ha evolucionado la inflación, vemos que sin duda hubo pass through [contrariando a los que afirmaban que los precios ya tenían incorporado el valor del dólar libre], pero estuvo por debajo del episodio de 2014. Los ajustes de tarifas, front-loaded en el primer trimestre, también aportaron para que la inflación supere cómodamente el 40% interanual. Vean el grafico y díganme cuales son las chances de terminar 2016 abajo del 25%. Por supuesto que Prat Gay va a agarrar el dato mensual de diciembre y lo va a anualizar para decir que cumplió con la meta [por lo menos la intención está y no nos miente con las estadísticas, así que está bastante bien].



A todo esto, el balance del BCRA sigue delicado. Para sostener inicialmente la situación, Sturzenegger se recostó en el repo con bancos extranjeros y la renegociación del swap con China, lo que le dio oxígeno para llegar al segundo trimestre, cuando ingresaron los dólares de la cosecha. Además, en el primer semestre no se financió al sector público, en parte porque Prat Gay se sentó sobre la caja y en parte porque estacionalmente la primera mitad del año siempre hay menos déficit fiscal. Sturzenegger usó este margen de maniobra para salir con los tapones de punta contra la inflación, tiró el freno de mano con la base monetaria [que venía creciendo al 40% anual] y subió fuerte las tasas de interés. La política de tasas al 38% no se puede sostener mucho tiempo, tanto por el crowding out y el efecto recesivo como por el impacto sobre el déficit cuasifiscal [todavía no llegamos ahí, pero con estas tasas…].

Por lo pronto, creo que el BCRA es un buen ejemplo del estado de flujo en el cual se encuentra la economía: el nuevo gobierno recibió una situación crítica y tomó medidas en pos de normalizar la situación, dentro de las restricciones de política. Algunas de las medidas son muy difíciles de sostener en el tiempo, pero pueden ser racionalizadas como un costo temporal de una transición que de otra manera podría ser mucho más difícil. Dado que todo está en flujo, resta ver si el impulso reformista continúa hasta alcanzar una dinámica sostenible o si las restricciones políticas terminan frenando el proceso y volvemos a la vieja costumbre de acumular desequilibrios hasta que se hacen inmanejables.

Por ejemplo, es difícil decir cuál es la política cambiaria de Macri, si hasta la semana pasada el BCRA estuvo pagando los contratos futuros de Vanoli. Sturzenegger se cansa de decir que no le importa el tipo de cambio, pero seamos realistas, hasta a Kuroda le importa. No está claro que Macri compre el actual tipo de cambio real, que le sirve al agro [ahora -casi- libre de retenciones], pero parece sobrevaluado para el resto de los sectores. Veremos cómo se porta el gobierno sin esa restricción.

El aumento de salarios en torno al 35% puede ser visto como otro costo de la transición. Claramente dejó en off-side a la meta de inflación del 20-25%, pero está mil veces más cerca de la normalidad que del Rodrigazo y probablemente un primer año de inflación más alta no sea un golpe terrible a la credibilidad [una mancha más al tigre] en la medida que el país vuelva a crecer y converjamos a una inflación mas normal.

Veremos cómo sigue la mano. En el próximo episodio se viene el blanqueo de capitales. El gobierno le mete mucha ficha a que el acuerdo de la OECD y la ley FATCA de los EEUU incentiven la vuelta del hijo pródigo. Ojalá que funcione como muchos prometen. Y ojalá que si ingresan muchos capitales y la economía se reactiva, siga el impulso reformista.

Quién es el país con más inflación en el mundo?

Mientras junto fuerzas y tiempo para ponerme con un segundo post sobre el Beggar-thy-neighbour global que ya está formalmente en marcha, les hago una pregunta:

Quién es el país con más inflación en el mundo?

Primer respuesta tentativa: Zimbabwe



Ruido de tambores…suspenso…pero tenemos luz roja: WRONG!!!

La hiperinflación (zimbabwense?) ya fue. Hoy la tierra del dictador Mugabe tiene menos inflación que Brasil o Uruguay.

Segundo intento, esta vez con más confianza: Venezuela

Otra vez tambores…suspenso…luz verde!!!

Pero no es un sí rotundo. Más bien es como decían esos pibes de Madchester, definitely maybe.

Who’s the challenger?

Argentina, of course. El chiste es que el runner-up miente groseramente en su estimación de inflación, entonces no podemos estar seguros sobre quién es el país con más inflación en el mundo.

Veamos: la inflación venezolana anda por el 30% y la argentina…quién sabe? Buenos Aires City dice 24%, pero las estimaciones provinciales sin manipulación estadística van del 19 al 31%.



Entonces Argentina está claramente en la lucha por el primer lugar como el país con más inflación en el mundo. Aunque hay que destacar que en los últimos meses se observaron signos de una incipiente desaceleración inflacionaria (cortesía del atraso cambiario?). En cualquier caso, el segundo lugar lo tiene comprado: el tercero (Pakistán) apenas anda por el 16%.

Cierro: definitely maybe estamos segundos en el ranking de países con más inflación en el mundo. Competimos por el primer puesto con otro país que tiene políticas inconsistentes y cuya política anti inflacionaria también se basa en controles de precios y atraso cambiario (hasta que la realidad les torció la muñeca, en un momento permitieron una apreciación real del 135%!!!). De todas formas, me parece que Venezuela, con todas sus inconsistencias macro (zarpados problemas de escasez de productos básicos), tiene más pasta que Argentina para ser el reining inflation champion.

Celebremos, la inflación está bajando…

… en Jujuy. Ahora en vez de 32.6% es 31.9% interanual.

Es un placer tener un gobierno argentino que maneja un programa económico tan sólido. De Gregorio y Velarde Flores mueren de envidia.

Y con el objetivo de mantener la inflación en niveles adecuados, el BCRA decidió subir la meta de aumento de los agregados monetarios de 12-19% a 22-29%. Fantástico!

Igualmente, no se puede culpar al BCRA por no querer morfarse este sapo solito.
[De ahí a salir a hablar como si no tuvieras nada que ver hay un largo trecho. No Tincho? Come on!!!]

Las otras patas de la política tienen que hacer su parte. Hoy tenemos gente que quiere celebrar porque en los últimos meses el gasto del sector público (base caja) creció menos que los ingresos. Take it easy, que en el Ministerio de Economía está Voodoo y no Eyzaguirre. Si en 2007 fue una orgía de gasto fiscal, todos sabemos que en 2011 nos espera pornografía fiscal que ni la mente más enferma podría imaginar.

For the sake of brevity, cierro: hoy la infla está en 23% según BsAsCity, con cuatro provincias arriba de 25% y una de ellas ya lleva 4 meses ≥30%.


Inflación de un dígito en las provincias

Nope, no estoy hablando de GBA ni de la dócil Mendoza (acuérdense que la historia la escriben los ganadores), estoy hablando de las hermanitas libres, que calculan en su mayoría índices “autoponderados” (las dos que tienen algo más sofisticado son las ex IPC Nacional: Santa Fe y San Luis). Hoy están casi todas en el rango de 10% a 15%, y ya hay una que perforó la barrera del single digit: Misiones (en verdad sólo su capital, Posadas) está en 9,1% a/a.





1) Realmente estamos a cerca una inflación de un dígito?
Como no tenemos un IPC GBA de buena calidad, vamos a tener que hacer sensible guesses: yo no creo que en abril 2008 la inflación minorista haya sido de casi 40% a/a como indicaba Río Negro, pero todas las provincias independientes presentaban una inflación en franca aceleración que llegó a un máximo en ese trimestre. Probablemente el máximo haya estado en torno al 27% a/a entre marzo y mayo 2008, cuando la economía pegaba la vuelta y apuntaba con la trompa para abajo.
Hoy tampoco creo que la inflación de junio 2009 esté en 9%, pero está claro que con un nivel de actividad en caída porcina (Tequila style?) la inflación estuvo bajando. En los últimos meses parece que la baja se estuvo suavizando. Con la premisa de que las hermanitas son buenas indicadoras de tendencia pero no tanto del nivel, mi sensible guess es que estamos en torno al 15% a/a como dice el equipo del CEDES/INDEC (perdón, Buenos Aires City).

2) Es esta una buena noticia?
Sí, por supuesto que la reducción de la inflación es una buena noticia. La celebran tanto los pro-gobierno (¿vieron que “el modelo” estaba 10 puntos?), como los que pretendemos una corrección de los fuertes desequilibrios para evitar que entremos en una Fully Fledged Nominal Rat Race (aunque nunca está de más hedgearse por si la cosa falla).
Pero ojo, éste es un ajuste recesivo, como cualquier “programa de estabilización” como esos que a nuestro gobierno le gusta atribuir a Lucifer. No es gratis. Y el detalle incómodo es que ABSOLUTAMENTE NADIE está haciendo ningún tipo de damage control. Da mucha rabia que desde el gobierno critique (con mucha razón) la política estabilización de precios de los 90s por su costo social, pero al mismo tiempo hoy nadie se haga cargo de una realidad terrible. Crecimos fortísimo por 6 años, pero la pobreza debe está en niveles récord (no como el 2002 o la hiper, pero arriba de todo lo demás). Bah, en verdad, quién sabe? Ya hace mucho que hicieron crema a la EPH y ahora el INDEC se limita a publicar informes de prensa tragicómicos.
Entonces, la baja de la infla es muy buena para la consistencia macroeconómica, pero el costo de la recesión lo conoce magoya, y eso (de mínima) le saca todos los argumentos a los que hablan de modelo de redistribución de la riqueza. Si “el modelo” redistribuye tanto, por qué esconden las cifras de pobreza?



3) Desactiva esto La Carrera Nominal y nos devuelve al Mundo Feliz?
El ajuste se está dando más allá de la voluntad del Gobierno, pero lo terrible es que también se está dando sin ningún tipo de guía. Parece como si el Gobierno jamás hubiese considerado que triplicar el gasto público podía generar inflación, y que jamás llegaría una recesión (SI, los procesos de recuperación y crecimiento por encima de la tasa potencial argentina de largo plazo en algún momento se agotan, y SI, el mundo a veces te tira shocks positivos y a veces shocks negativos –shit happens, you just need to be ready for it-) y hoy no sabe para que lado disparar.
Pero el ajuste sólo nos da tiempo a un costo alto (aunque en nuestro caso, desconocido). Mientras la infla baja de a poco, otros factores que sostenían la carrera nominal siguen ahí.
La falta de confianza sigue alimentando una fuga de capitales horrible. En el segundo trimestre se fueron 5,5 mil palos verdes. Una fuga tan gigante hubiese fulminado a cualquier gobierno argentino del siglo XX, pero hoy aguantamos gracias a la contracción del PBI (please avísenle al INDEC) y a que los precios de nuestras commodities no volvieron a niveles pre-2002.
La cuestión fiscal está muy delicada. Parece que hasta hace poco el Gobierno pensaba que hacer política fiscal keynesiana era gastar mucho, period. Gastar mucho cuando vamos bien, gastar mucho cuando vamos mal. Se habrán avivado ahora que “gastar mucho cuando vamos bien” => “hacer un ajuste por necesidad cuando vamos mal”. El estado necesita financiamiento, sea con Lucifer, con los mercado voluntarios de deuda, o imprimiendo papelitos con la cara de Roca. ¿Será por eso que cada vez hay más sympathy for the devil?
La inflación sigue bajando en Argentina, pero también está bajando en el resto del mundo. [Mundo deflacionario, hello?] El spread de inflación argentina contra los principales socios comerciales ha caído de su máximo (2400 bp*) pero sigue muy alto (promedio ponderado de 1350 puntos básicos). Para una referencia, este spread estaba en 430 bp en 2004-2006, es decir, que cada año que pasaba nos volvíamos 4,3% más caros que nuestros socios comerciales (antes de considerar las modificaciones del tipo de cambio nominal). Con estos spreads, tenemos comprada la devaluación nominal del peso en cualquier escenario.



Por último, no sé hasta qué punto este gobierno va a poder manejar la política de ingresos. No soy experto en el tema, pero me parece que hoy en día los sindicatos tienen más poder de presión que los tenedores de pesos, y el Gobierno ya mostró varias veces sus preferencias (y todo el mundo entendió perfectamente, de otra forma no se fugarían 5 mil palos verdes por trimestre).


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*Para calcular los spread usé el IPC que arman los chicos de BsAs City. Si no le gusta este índice, cualquier alternativa da resultados similares.

The shape of things to come

Off-topic [pero no mucho]

Ya nos había avisado Hall.

Ahora lo confirma Big Ben: la estrategia para llevarse el punchbowl cuando la fiesta se ponga buena viene por el lado de la remuneración de reservas (y otras medidas complementerias que apuntan a devolver al mercado los bonos en la hoja de balance de la Fed y eventualmente emitir “Lebacs” y “Nobacs”).



No es que vayan a matar la recuperación económica apenas arranque, pero tampoco parecen muy willing a dejar que la inflación se escape mucho (queda por verse cuánto es for real y cuánto es bluff).

Así que antes de pensar en escenarios de crash del dólar y carrera nominal mundial (DIOS, que bien nos vendría a nosotros), vayamos agregando a nuestros escenarios un posible mop-up de reservas by Big Ben en algunos años.


HOUSEKEEPING: el template del blog me está molestando mucho (eso de las letras negras en fondo marrón está pasando demasiado seguido), así que please no dejen de pasarse si ven que el blog muere o por algunas horas pide clave para acceder, a New Nominal Rat Race is in the making.

Deflation is a fact; Inflation is an Opinion

Ayer salió un comunicado de Eurostat en el que adelanta que sus cálculos apuntan a una DEFLACIÓN del 0,1%YoY para junio. Todas nuestras esperanzas de un futuro mejor para Argentina apuntan a que llegue the turning tide, el mundo desarrollado tenga "mucha" inflación para limpiar sus hojas de balance y el mundo en desarrollo vuelva a crecer como bestia infernal (y que consuma commodities cual bestia hambrienta).

Los que estamos mirando esta película nos ilusionamos con el QE de EEUU y Europa, y con el aguante del nivel de actividad chino, pero todos los niños forward looking tenemos que acordarnos que la vida se vive en el spot, y que hoy los gigantes de oriente y de occidente están en deflación, como no se veía muchas décadas.


Policy makers argentinos: please keep that in mind. No sea cosa que nos vuelva a pasar como con las retenciones: el Gobierno se preparaba para levantarla con pala con una soja a u$s 1000, el país se paralizó en el año con mejores precios en dos siglos, y después la soja cayó a u$s 300. No need to do that again (or any restyled version of it). Estaría bueno que los green shoots sean las señales de una definitiva (e inflacionaria) recuperación mundial y seamos todos felices corriendo una carrera nominal mundial, pero esa esperanza no puede ser nuestra única estrategia como país a corto-mediano plazo. Nada nos garantiza que no vayamos a vivir en un mundo japonés por un tiempo más.

Por eso el título de "Deflation is a fact; Inflation is an Opinion" (descaradamente choreado del amigo Barry), parece que en Argentina la cosa es all the way round, and that's no good.

Volviendo al atraso cambiario de la Convertibilidad (esta vez, con México)

Con esta subidita del dólar de 15 ctvs parece que se reactivó la real exchange rate frenzy en los diarios y en los blogs, así que en La Carrera Nominal nos sentimos en la obligación de tirar alguna bomba neutrónica sobre el tema Tipo de Cambio Real.

El lunes pasado salió el dato de inflación mexicana: +6,2% anual; es decir +38% desde diciembre 2001. Remember que en nuestras pampas los precios al consumidor están algo así como 195% arriba de diciembre 2001 (ignorando al INDEC, of course). A esto sumale que desde octubre de 2008 México es el Super Hot Kid de América Latina con un tipo de cambio arriba de 14,50 $/u$s, y voilà:

Hoy, para México, la Argentina es tan cara como lo era al final de la Convertibilidad. Es el 1 a 1 all over again!!! Nuestro Tipo de Cambio Real bilateral con México es de apenas 1,04 (base dic01=1). Para ponerlo en contexto, México tiene una participación del 5% en el TCR Multilateral argentino, según el Banco Central.


Se puede hacer la aclaración que México es un caso extremo de devaluación a costa del vecino (es el Super Hot Kid). ¡El problema es que TODOS nuestros vecinos lo hacen!!! ¿Qué onda? ¿Por qué acá el dólar sube tan poquito? ¿Qué somos, los salvadores continentales?!?
No! Pasa que el Banco Central está con un julepe importante que la gente empiece a rechazar la moneda nacional en masa. Es perfectamente posible que M3 privado en pesos presente una CAÍDA NOMINAL interanual en marzo o abril, y que M1 y M2 también caigan antes de julio. Es decir que la demanda de pesos se está haciendo pelota (porque como de frutilla del postre, la inflación todavía está arriba de 20%).


*Ok, el TCR febrero está calculado con un dólar en Argentina a 3,51 (y hoy está 3,66), así que la cosa debería abaratarse (para los mexicanos) en marzo. PERO en México el dólar subió otra vez y ahora está en 15,30, así que mejor esperar a que cierre marzo y salgan los datos de precios para hablar.

IPC Mendoza: La Historia la Escriben los Ganadores

Este post es para aclarar un mail que me llegó a thenominalratrace@hotmail.com con la insinuación de que el gráfico de inflación Mendoza, con la super correción mágica que se mandó el nuevo gobernador Jaque, fue un desvarío de mi imaginación.
(side remark: Comments!!! Usen los comments!!!)
La cuestión es que a pesar de que la nueva Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas borró todos los comunicados de IPC Mendoza y puso un link al INDEC (antes se veía así), todavía quedan pruebas de que la inflación en Mendoza, bien medida, fue en Ago07-Oct07 de 3,1%, 1,7% y 1,5% m/m respectivamente.
La mejor prueba viene del la propia DEIE intervenida, en un pdf que parece que se olvidaron de borrar. Es así: los tipos te redirigen al INDEC y toda la pelota, pero en su página siguen teniendo comunicados que dicen que es todo dibujado (pasa lo mismo con la página del gobernador Jaque).




La Inflación Posta Posta


Acá voy a tratar de contarles el sinuoso camino de intentar saber cuanto aumentaron los precios en 2007 y 2008. Se dice que los “retoques” al IPC arrancaron en 2006, ya con la ministra de la bolsa de guita en el baño en funciones. Ni idea si es verdad, pero la cosa se hizo muy alevosa en 2007 así que lo vemos desde ahí.

Ni siquiera se había difundido el
dato del IPC GBA de enero de 2007 y ya se sabía que iba a ser un bolazo. Entonces hubo que buscar alternativas, pero había un pequeño problemita: las estadísticas de inflación son un bien público, en el sentido de que es muy caro relevar miles de locales para sacar UN numerito, que es información que beneficia a toda la sociedad, pero el señor que pago el costo del relevamiento no puede internalizar las ganancias porque el bien es no rival y no excluyente (por lo tanto, nadie va a estar dispuesto a pagar nada por la data).

¿Quienes eran los únicos que hacían estimaciones alternativas al IPC GBA?

1) Las provincias. Las mejores estimaciones alternativas eran las de las
provincias en el IPC Nacional, que se basaban en encuestas de gasto de los hogares y seguían una metodología idéntica a la del IPC de Capital y el Gran Buenos Aires. Originalmente, Kirchner le dio mucho impulso al IPC NAC, porque estaba por debajo del IPC GBA. Muchas otras provincias hacían relevamientos, la mayoría con metodologías mucho menos sofisticadas.

2) Consultoras privadas. Por supuesto que la onda no era hacerle un bien a la humanidad, sino cantarle al cliente cuánto iba a ser el ajuste por CER en el mes, antes de la publicación del INDEC, y así hacer un dinero arbitrando en el mercado de títulos públicos indexados.

El Gobierno Nacional no les dio pelota… hasta que todo
empezó a salir en la tapa de los diarios. Entonces mandaron a kung fu panda a “charlar” con la gente de las provincias. Nos quedaron solamente Mendoza, San Luis y las ex IPC NAC, pero ya en septiembre 2007 empezó el manoseo “sin consentimiento” de los datos de Mendoza. Sin embargo, vía escándalo mediático nos enterábamos como venían los precios en nuestras dos niñas bonitas hasta octubre (datos publicados hasta nov07).



Con las elecciones de gobernadores de noviembre 2007 hubo movimiento de placas tectónicas: por un lado, el nuevo gobernador K de Mendoza
rajó a la directora de la DEIE, y por el otro, discretamente el nuevo gobierno de Santa Fe empezó a medir bien la inflación. En Córdoba prefirieron seguir mintiendo, pero pusieron un cartelito que dice que toda la culpa es del INDEC.

Entonces la nueva directora de la DEIE descolgó todos los pdfs que contradecían al INDEC y reescribió la historia.



Mientras tanto, en Santa Fe la inflación interanual subió como trompada, porque al comparar la medición de inflación de cada mes 2008 versus el dibujo 2007 se registraban saltos que no se veían en ninguna otra provincia. Hoy ya están los datos de octubre 2008, así que ya tenemos casi un año completo de datos limpios y ya se observó la convergencia con la inflación de San Luis y las ex IPC NAC.



En mayo 2008, los
ninjas del INDEC, cansados de dibujar, decidieron cortar por lo sano y directamente eliminaron el IPC NAC. Por suerte, Santa Fe y San Luis siguieron publicando los datos por su cuenta

Por otra parte, las consultoras privadas mejoraron “bastante” sus metodologías al ver que se le puede sacar mas provecho a los datos que relevan. Tenían que estar súper seguros del compromiso del gobierno con la destrucción del INDEC, y eso ya esta fuera de cualquier duda.

¿A quien le creemos entonces?

Hoy en día la cosa parece muy simple: si uno no tiene capital (p/pagar una buena consultora privada) ni fiaca de entrar en varios links, lo mejor es buscar los datos del tándem Santa Fe – San Luis, y si tiene muchas ganas, ver si las hermanitas ex IPC GBA las acompañan. NADA de hacer un promedio simple con todo lo que encontremos que no sea GBA (
remember el cartelito de Cordoba!!!). Hoy, según La Carrera Nominal, la inflación esta en 23.7%, según las expectativas de la gente en 20% (mediana 12m, UTDT) y según el INDEC en 7.9%.