La década ganada

Voy a apelar a la excusa de que estoy viviendo lejos para justificarme por no haberme enterado antes de la repercusión que generó Ariel Coremberg sobre la década ganada. Me llamo la atención una oración de esta nota: "La aceleración del crecimiento durante el período kirchnerista fue similar a la de 1990-1998, técnicamente no fue sostenible y duró menos de lo que indican la teoría y los números oficiales".

Es algo que hace rato a mí me hace ruido: “Estos tipos hablan de década ganada, pero hace mucho que no crecemos fuerte de verdad, ¿cómo da el crecimiento punta a punta del kirchnerismo después de tantos años malos?”

Coremberg nos dice que midamos bien las expansiones: tomemos el crecimiento entre puntos máximos para no confundirnos con la volatilidad cíclica. Desde The Nominal Rat Race te proponemos otra cosa: analicemos la década ganada, pero veámosla en los términos que la plantea el kirchnerismo. No nos fumamos la mentira escandalosa del INDEC, pero por un momento aceptamos medir “mal” el crecimiento, comparando todo contra el piso de la última crisis, cuando asumió el quetejedi. La secuencia sería más o menos así:

Argentina estaba cayendo al abismo, enfrentándose al filo de la mismísima disolución de la sociedad, había saqueos, la pobreza subía a niveles inéditos, el PBI colapsaba. Entonces vino nuestro líder iluminado, ÉL, un estadista como no hubo otro desde el primer Perón, que vino a cambiar radicalmente el funcionamiento del estado y su rol en la sociedad argentina.
Entonces Argentina empezó a crecer como nunca antes, rompiendo los paradigmas que la habían mantenido atada en el pasado, renegociando la deuda externa defaulteada que le dejó el gobierno anterior, y marcando el camino a seguir para muchos países de la región, a los cuales les demostramos que había una alternativa posible. Gracias a ÉL se produjo un boom que nos permitió crecer de manera ininterrumpida por 5 años y medio, hasta que desafortunadamente fuimos golpeados por el coletazo de una histórica crisis internacional. Afortunadamente, el país pudo superar la crisis gracias a la fortaleza que se había adquirido en los años previos, en los que nuestro gobierno se había preparado sabiamente para no sufrir como lo habíamos hecho en el pasado.
Aproximadamente un año después de la crisis, Argentina volvía al sendero del crecimiento. No eran las mismas tasas espectaculares de la primera etapa, pero no era para menos… parecía que el mundo se nos había caído encima. Pero si bien el país crecía [a tasas modestas, pero crecía al fin], empezó a hacerse más evidente la acumulación de desequilibrios macroeconómicos. Empezaron las desprolijidades [como lo de YPF] y las denuncias de corrupción, que ya aparecían por todas partes. También volvía a aparecer el problema de la pobreza, con la que el gobierno parecía hacerse el distraído. Encima en el frente externo la cosa tampoco pintaba tan bien, especialmente por el lado de Brasil, que realmente no nos dio la mano que esperábamos. Por el lado de la política, los peronistas ya olfateaban el final de ciclo y el partido se dividió, debilitando la capacidad de gestión del gobierno en sus últimos años.
A pesar de todo, no podemos dejar de reconocer la fantástica transformación que ha tenido el país en la última década, en la cual nuestra economía se expandió a una tasa anualizada del 5%, revolucionó su estructura productiva y se posicionó a la vanguardia de América Latina, superando de manera definitiva la crisis terminal que había recibido nuestro gobierno. Por este motivo, y a pesar de las diferencias, todos los argentinos le debemos gratitud y el mayor de los respetos a Carlos Saúl Menem…ehh…digo… Néstor Carlos Kirchner.

What??? Momento, Momento!!! Dame una repetición de esa última oración!!!  Ok, calma. Respiren profundo lectores kirchenristas, porfa, tómense un vaso de leche tibia y vuelvan a leer despacito el texto en italics.

Bueno, ya les presenté al sapo. Ahora lo van a agarrar con la mano derecha, y con la izquierda van a conseguir dos panes y un poco de chimichurri. Veamos:

1)      Tasa de crecimiento “desde la llegada de ÉL

Si tomamos la tasa de crecimiento económico acumulada anualizada desde la llegada del iluminado [t0: Menem III Trim 89; Kirchner II Trim 03], vemos que las dos son consistentemente altas y relativamente estables durante los primeros cinco años y medio. Con el turco el número mágico fue 7%, y con el tuerto 9%. Los kirchneristas dirán: “dos puntos de crecimiento durante más de cinco años es una ventaja impresionante”; los menemistas contestaran “dame a mí la burrada de dólares de la soja que entraron durante tu gobierno y yo te saco toda la ventaja que quieras”.

Es loco, pero en los dos casos la crisis internacional llegó exactamente en el trimestre 22: al turco le tocó el Tequila, al tuerto la caída de Lehman. En principio, la crisis de 2008 fue un verdadero maremoto financiero muy superior al Tequila, pero también es cierto que en 2008 la crisis pegó muchísimo menos en mercados emergentes y si habría que señalar al país más golpeado por la crisis de 1995 ese  seguramente sería la Argentina.

El tema es que en ambos casos la tasa de crecimiento acumulada “desde la llegada del visionario” se redujo al 5-6% cayendo gradualmente a medida que pasaron los años y los buenos tiempos fueron quedando atrás. Digamos que el crecimiento mediocre post-crisis del kirchnerismo fue más mediocre que el del menemismo, por lo que en el trascurso de una década terminaron más o menos en el mismo lugar.

Por supuesto, esto es mirando al kirchnerismo en sus propios términos: Néstor y Cristina son lo mismo y se miden contra el día que asumió el quetejedi. No sea cosa que pensemos que son dos personas diferentes, y que en los 6 años bajo la presidencia de la señora el país acumula una lamentable tasa de crecimiento del 2% [y acordate que la población argentina crece al 1% anual].




2)      La crisis previa

Nadie que haya vivido en Argentina en el ‘89 me puede negar la sensación de que se iba todo al corno. Pobreza, saqueos, quilombo. Todo eso se multiplicó en el 2001. Acá la lógica del “si no me eligen a mi vuelve el caos” se repitió casi calcadita en ambos ilustres próceres. [de vuelta, sigamos con el esquema de que Cristina es el alter ego de Néstor]

3)      Renegociación de la deuda

Ambos héroes nacionales renegociaron la deuda pública. Cada uno al estilo de los tiempos que corrían: si estábamos a los besitos con EEUU, entonces nos sumábamos al Plan Brady [previa cepillada de Herman Gonzales], si en cambio estábamos a las patadas con los yankees y nos hacíamos amigos de Hugo, entonces renegociamos a cara de perro [queda para otro día la discusión del cupón PBI y qué tan grandes fueron las concesiones obtenidas]. Con el diario del lunes, supongo que la enorme mayoría compramos la renegociación a cara de perro del tuerto, con el pequeño asterisco en el que pedimos que después del primer canje la cosa siga siendo administrada por profesionales, y no como eventualmente fue, con nuestro país dando una imagen lamentable. Todavía no puedo digerir la foto de cuando trajeron de vuelta a la Fragata Libertad, con los muñecos de La Campora gritando “Patria sí! Colonia no!”. Despiértense paparulos!!! Ghana nos sacó la fragata!!! Ghana!!! Qué viene después??? Van a luchar contra las pretensiones imperiales de Tuvalú??? Vamos a plantarnos frente al expansionismo sin control de Andorra??? Realmente el nivel de manejo del tema deuda pública en el kirchnerismo fue MUY de mayor a menor [y eso sin decir nada del Anses o de la flanificación del balance del BCRA].

4)      Brasil no ayuda al principio ni al final

Lo de Brasil también es bastante loco, porque en ambas “décadas ganadas” Brasil tiró para atrás al principio [sea porque estaba en hiperinflación o porque estaba peleandola al filo del default], en el medio ayudó al crecimiento argentino [las etapas exitosas de Fernando Henrique Cardozo y Lula], y hacia el final nos volvió a clavar con un pobre desempeño económico y encima una fuerte devaluación del real que nos dejó tecleando en el frente cambiario.

5)      Pobreza

Menem era malo malo malísimo porque no le importaban los pobres: si bien es cierto que en los primeros años mucha gente salió de la pobreza, para cuando terminó su gobierno había un 27% de los hogares bajo la línea de pobreza, un desastre.

En cambio, el matrimonio Kirchner es bueno bueno buenísimo porque en sus primeros años de gobierno mucha gente salió de la pobreza. Al cierre de la década, apenas un 4% de los hogares es pobre.

El turco era un desgraciado porque ignoraba olímpicamente a los pobres, en cambio cuando los Kirchner mienten respecto a la situación desesperada de 12-13% de los hogares argentinos, se trata de un recurso perfectamente válido para enfrentar a los que quieren la vuelta de Belcebú.

6)      Conclusión: YPF

Creo que si hay algo que resume la idea de este post son esas tres letras. El cinismo con el que se manejó todo el tema de YPF es muy explícito. Nadie desconoce que el presidente Menem,  con Cristina Fernández en el Senado y con el apoyo de los gobernadores de las provincias petroleras clave privatizó YPF, en el último gran manotazo de recursos del turco antes de irse de la presidencia. Nadie desconoce que el matrimonio Kirchner puso a su testaferro Eskenazi para que se quede con el 30% de la empresa, a cambio de que Repsol pueda vaciarla duro y parejo durante varios años. Tras de la muerte de Néstor, saltó a la vista de todos el conflicto de Cristina Fernández con el testaferro. Al momento de reestatizar [expropiar?confiscar?] la empresa, el gobierno tranquilamente podría haber utilizado el voto favorable de Carlos Menem [al quetejedi le da la cara para todo] pero se ahorró la humillación porque le sobraban los votos. Todo impulsado con mucha vehemencia y pasión por la misma gente.

A lo que voy es que esta “década ganada” tiene muchos puntos en común con la “década ganada” anterior [aka. los malditos 90s], al ritmo de una música diferente. Todo cambia, todo se recicla. Yo tengo dudas de que estas dos décadas que pasamos hubiesen sido muy diferentes si a Kirchner le hubiese tocado gobernar en los 90s y a Menem en los 00s. El DJ elige la música, pero hasta ahí nomás: tiene que pasar los temas de moda o sino la gente se le va del boliche. Y una importante aclaración: este post no es una reivindicación de los 90s [eso se lo dejo a Pichetto, a Aníbal o a la propia Cristina Fernández], sino una duda sobre algo que muchos parecen convencidos de saber, pero tal vez no se tomaron el tiempo de mirar un poco más en detalle.

No hace falta que me contesten en los comentarios con una larga lista de especificidades de cada década, en un esfuerzo por darle más “carácter épico” [?] a la década kirchenrista, en contraste con el “carácter vendepatria” de Carlo I. Nadie puede pretender que en dos décadas seguidas todo se repita idénticamente igual.

Cierro el post con un gráfico, con la esperanza de desterrar el mito de que Kirchner bajó de una nave espacial e hizo que la economía se expanda durante una década como nunca antes. Esta expansión económica ya la vimos y fue en los 90s. Y va a volver a pasar. Porque la Argentina es un país con un potencial enorme. No necesitamos de un mesías iluminado que nos indique el camino. Es más, si nos podemos de acuerdo, hasta podemos volver a crecer fuerte pero sin volatilidad y reduciendo la pobreza estructural de manera perdurable. No va a ser fácil, pero hay motivos para ser optimista.






Hechos estilizados de las “décadas ganadas” en términos de PBI
1)  Asume el gran líder en medio de una crisis profunda [A]
2) La economía se expande a una tasa muy elevada por 5.5 años [AàB]
3)  Llega una crisis internacional [B]
4)  La economía se contrae un año y después crece a una tasa mediocre [BàC]
4bis) Rajan a todo el equipo de Cuentas Nacionales del INDEC, y nos chamuyan que seguimos viento en popa [Cà’Relato’àD]
5) La gente ya no se copa con el gran líder y pide un cambio [C]

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Sorprendente, pero real, Cook.
Soja y suerte, y no mucho màs (si en 2001 la soja cotizaba a los valores actuales, DeLa Rua seguirìa presidiendo Argentina...)
Mientras tanto, ir preparando el c... para el pròximo empome...
Una verdadera làstima
Saludo, Cook!!!

Anónimo dijo...

Lo mas divertido que he leído en mucho tiempo, Don Cook lo suyo seria el humor, sino fuera tan jodida mente real.
Creo que el negocio es la venta de vaselina, va tener mucha demanda, anónimo.
Saludos.
Zorba

Anónimo dijo...

Esta muy bueno analizarlo asi, da realmente para pensar.
Saludos,
Federico

Polo dijo...

Yo debo ser medio estúpido, pero no alcanzo a entender el "si nos ponemos de acuerdo" (?). Quiénes? los empresarios con los obreros? los gobernantes con el FMI? la SRA con La Cámpora? Qué sería "ponernos de acuerdo"?. El fin de la conflictividad? Claro, "crecer fuerte pero sin volatilidad y reduciendo la pobreza estructural de manera perdurable" es lo que queremos todos, creo que hasta los que gobiernan quieren eso. (A menos que CFK sea una bruja malvada que desayuna bebés y sólo busque el peor de los infiernos para todos y todas.) El último párrafo sería como decir "hay que hacer las cosas bien y dejar de hacer las cosas mal"?. Ahá. De acuerdo. Ahora faltaría explicar cómo arribamos a esto. Estamos acaso condenados al éxito?

Cookie Monster dijo...

Hola anónimo, no sé si fue solo soja o suerte [pero cómo ayuda!]

Gracias Zorba!

Hola Federico, a mí me pareció interesante ver las enormes coincidencias con los 90s …y son los mismos tipos! Slds

Hola Polo, no creo que seas estúpido, pero si sos bastante pretencioso si queres que en una oración al final de un post larguísimo te arme un programa de gobierno. No sé con qué desayuna Cristina Fernández [chococrispis?], pero a ella sí se le puede exigir un plan de gobierno. Digo, si no se le puede exigir resultados a quien le dimos la presidencia del país, ¿qué queda para el resto? En sus seis años en la presidencia muestra resultados pésimos, tanto en materia de crecimiento económico como en verdadero desarrollo sustentable y reducción de la pobreza.

Slds!!!

uno dijo...

"No hace falta que me contesten en los comentarios con una larga lista de especificidades de cada década, en un esfuerzo por darle más “carácter épico” [?] a la década kirchenrista, en contraste con el “carácter vendepatria” de Carlo I. Nadie puede pretender que en dos décadas seguidas todo se repita idénticamente igual."

Ok, entonces una lista corta de cosas que considero importantes y muy diferentes en ambos períodos:

1) Deuda externa, porcentajes del PBI de deuda en dólares a lo largo de las décadas.

2) Porcentajes de PBI en pago de deuda, en Ciencia y en Educación.

2) Más allá de si el crecimiento fui igual o no, qué se hizo con el mismo. Distribución de la riqueza, índices de GINI, de pobreza e indigencia de consultoras privadas. Cuál fue la AUH de Menem?

3) Cuál fue la oposición real a cada uno de los gobiernos. Cuál fue la 125 de Menem? Cuál es el Cutral Co de los K?

6) Tal vez el más importante: desempleo a lo largo de la década

Los problemas económicos de estos tiempos yo los veo más parecidos a los de la Argentina pre Menemismo. Los fantasmas ahora pueden ser el Rodrigazo o la Hiper por ejemplo, porque estamos en una situación de casi pleno empleo, con gran poder de los sindicatos, una restricción externa incipiente e inflación estable pero alta. Más allá de la voluntad o no de los K, independientemente de si son delincuentes o no, o si hicieron las cosas tarde y porque no les quedaba otra, en la práctica, la Argentina de hoy es muy diferente a la de fines de los 90s.

uno dijo...

Bueno, le pifié con la numeración...

luccain dijo...

Muy buena comparación, concuerdo con que el país tiene un potencial enorme, eso explica porque no hemos desaparecido todavía. Aunque lamentablemente cada vez veo más lejano el día en que tomemos el camino del crecimiento sostenido que hace falta para desarrollar el país, la sociedad se va deteriorando generación tras generación y cada vez nos parecemos más a nuestros hermanos venezolanos :-(

Sebastian Bataglia dijo...

Cookie, capo, tengo la sensación que los primeros cinco años solo recuperan el overshooting que dejó la crisis anterior. Después, para seguir creciendo hay que hacer reformas en serio (se puede pensar que con la estructura de impuestos de Argentina se puede competir en algún mercado?), no se hacen pero si aparece la mística, los códigos, el relato... en fin la Argentinidad al palo! que nos deposita en la siguiente crisis.
Quién desarma la calesita? la misma sociedad que elgió a Cristina hace un par de años o a Carlo I hace ocho años? El acuerdo es tácito, nos gusta el realismo mágico y la novela.

Cookie Monster dijo...

No sé Uno, yo creo que -a pesar de obvias diferencias- tiene muchas cosas en común con los 90s. Por ejemplo, tu argumento de que los problemas económicos de hoy se parecen a los pre90s, tenes razón que en parte es por el alto nivel de empleo*, pero fundamentalmente está relacionado a los serios desmanejos del gobierno kirchnerista. Por ejemplo, el desastre que están haciendo con el balance del Banco Central: hoy las reservas no llegan al 30% del activo. De acá a dos años parecería que el gobierno tiene la disyuntiva de hacer una “santa voltereta” con el tema endeudamiento, o “morir con las botas puestas” [aka. calibrar el paquete para que le reviente al próximo presidente] entonces de una forma u otra el logro del desendeudamiento ya no parece tan único y especial.

*[no es cuestión de creerle al INDEC, sino de asumir que hay un 10-20% de la población que sufrió dos décadas de histéresis y hoy no es fácilmente empleable]

Luccain, a no desanimarse che! Un montón de países tuvieron marchas y contramarchas en su desarrollo. El potencial esta y vale mucho.

Hola Sebas, tal cual. Por eso Heymann dice que para no confundirnos con el ciclo mejor medir el crecimiento entre máximos. Pero cómo nos gusta tener al líder carismático y creernos que podemos crecer más que los chinos…

Slds!!!

Bull Spread dijo...

Muy buena comparación. En 10 años hablaremos de las consecuencias de esta hermosa dekada ganada que nos deja mucha mayor deuda interna de la que hoy podemos calcular.

La decada ganada de M nos dejó endeudamiento externo que pudimos "repudiar" y "reducir" via la quita de deuda. Pero decime como vamos a hacer para repudiar la deuda interna que esta dekada nos deja con el BCRA, la ANSES y la energia?.

De vuelta a endeudarse y vender YPF!?

saludos

Anónimo dijo...

Bull: el maestro lo dijo hace un tiempo. La salida se estiliza, según el TC: si es fijo, default. Si no,hiperinflaciòn (que le devora el ingreso al pobrerìo; a su decir: el que recibe lo ajeno con alegrìa, entrega lo propio con resignaciòn)
Saludo

pablo dijo...

Muy bueno el post ya lo voy a compartir con los colegas porque esta muy bien explicado.
Abrazo gigante