Regime shift

Liberados del cepo y con el dólar a 13 mangos, los optimistas respecto a Argentina abundan.

Hoy veo una charla de Olivier Blanchard y Paul Krugman, en la cual Blanchard [libre de opinar lo que quiera desde que dejó el FMI] menciona al nuevo gobierno en Argentina como uno que puede recrear la confianza del sector privado a partir del ordenamiento de las cuentas públicas.


Color me impressed.


Cerca del agujero negro


Y un día se terminó el kirchnerismo. Al fin vamos a empezar a desandar la carrera nominal. Eventualmente vamos a salir del estancamiento económico con alta inflación, volveremos a crecer razonablemente con inflación baja, y para ello ya dimos el primer paso: ya no tenemos un gobierno con voluntad de seguir echando nafta al fuego [y que cuando se encuentra con el fuego, le echa la culpa a un complot interplanetario].

Pero al nuevo gobierno desde ya le decimos que nos oponemos. Que siempre que se hicieron ajustes fiscales fueron a costa del hambre del pueblo. La quita de subsidios seguramente hará que el precio de los servicios públicos se dispare y gran parte de la clase media vuelva a la pobreza. El nuevo gobierno también admitió hace tiempo su intención de devaluar la moneda, y todos sabemos que las devaluaciones siempre afectan a los más pobres y generan desastres en la distribución del ingreso. Y para ponerle el moño, volvemos a endeudarnos con el exterior, primero con algunos bancos, después bonos y al final terminamos al pie del FMI y los yankees. Volver a lo peor de los 90s, lisa y llanamente.

Y por qué nos imaginamos eso? Porque en el fondo, todos sabemos que el casco del barco está corroído y que la humedad que sentimos en los pies no es por una inocente salpicadura, sino que viene de los fierros que crujen debajo nuestro.

-Si creemos que se viene un ajuste fiscal, es porque sospechamos que el grotesco déficit fiscal que nos dejó Cristina Fernández [que ahora dicen que es mucho más que 7% del PBI] es insostenible;

-Si creemos que van a quitar subsidios, es porque tal vez intuimos que la principal candidata para encarrilar un poco el gasto publico desenfrenado es esa explosiva [y en muchos casos injustificable] factura que asumieron los Kirchner;

-Si pensamos que se viene una devaluación, es porque pensamos que hay muchos pesos, pocos dólares y el precio del mercado único y libre de cambios no es sostenible sin una sangría de dólares del banco central [y el BCRA ya no tiene un mango];

-Finalmente, si pensamos que el gobierno va a endeudarse, es porque no prestamos suficiente atención [la bandera del desendeudamiento la arrió Kichi hace rato] y porque prevemos que es la bala de plata para moderar el ajuste que se viene.

Entonces, porque no la cortamos con la hipocresía? A qué nos oponemos?
El déficit fiscal, junto con los subsidios, van a bajar. El tipo de cambio va a volver a un nivel razonable. Cualquier político a cargo de la transición va a tomar deuda para hacerla más digerible por la sociedad [ya lo demostró Kichi].

No existe vivir para siempre con un déficit fiscal arriba del 7% y tampoco existe fumarse las reservas del país para que hordas desaforadas arrasen en los shoppings de Miami.

El kirchnerismo deja el país en una situación muy similar a la víspera del Rodrigazo. Los lectores del blog ya habrán visto el clásico cartel de “no desdoblen” en el margen superior derecho [aca y aca los post originales]. Ya tuvimos a Krieger Vasena [Remes-Lavagna] y a Ber Gelbard [Lorenzino-Kicillof]. Ahora asumió un equipo nuevo con intenciones de normalizar el mercado cambiario y las tarifas públicas... Hay que evitar otro desastre como sea.



O si prefieren ser más dramáticos:



Y la dupla Prat Gay-Sturzenegger fue al grano: antes de hacer nada, hay que desarmar el rulo de los futuros de dólar. Me sorprendio leer, al día siguiente de que asumieran, notas sobre el “rechazo de los bancos al plan oficial”, “primer error del equipo económico” o “el gobierno empieza con un nuevo default”.

Primero: por supuesto que los bancos van a rechazar cualquier intento de limitar los pagos de los futuros, ¿quién se va a alegrar por no poder cobrar 40-80 mil millones de pesos?
Segundo: hay que ser muy claro sobre cómo funcionan los futuros. Cuando se pactan, nadie pone plata [porque se supone que es un precio justo, arbitrado] más allá de la garantía [que pone tanto el que va largo como el que va corto] ante la casa de clearing. Si el BCRA pactó futuros a precio regalado, nadie le pagó nada por ellos. Cuando se habla de default, tiene que quedar claro que el BCRA regaló seguros de cambio a cambio de nada.
Tercero: qué alternativas tiene el gobierno?

1)La opción K. No devaluar y esperar a que venzan los contratos. Las reservas no alcanzan para llegar a marzo-junio ni de casualidad. Nos chupa el agujero negro.

2)La opción Celestino. Devaluar, respetar los contratos de futuros y buscar un consenso social para “empezar a hacer las cosas bien”. El día que devaluas a digamos 14, te toca timbre Rofex para que te pongas con 50 mil palos en billetes recién impresos, vos BCRA se los das. Con semejante shot de billetes en la calle, al otro día el dólar amanece a 18, otra vez Rofex en la puerta, esta vez quiere 60 mil palos. No hace falta demasiada imaginación para prever como sigue la cosa. Nos chupa el agujero negro, pero feo…



3)La opción ochentosa, con una tabla de desagio. Se le agrega un número fijo al precio pactado en el contrato de futuro original [lo que juega a favor del que va corto USD, el BCRA]. Por acá parece que vendría la cosa, con Rofex y Argentina Clearing declarando la emergencia en la operatoria de futuros. De todas formas, la corrección en el precio seria de sólo $1.25 o $1.75 según la fecha original de la operación. Muchos contratos quedan afuera de este ajuste y los que corrigen todavía están lejos del rango 13-15. También se habla de que el BCRA retendría el 35% de impuesto a las ganancias, amortiguando un poco más la necesidad de emitir. Mucho mejor que las opciones 1 y 2, todavía implica la emisión de mínimo 20-30 mil palos. No alcanza del todo.

4)La opción clásica, pago con bonos. Más argentino que el dulce de leche: un funcionario genera un pasivo contingente con alguna medida opaca y muy border con lo ilegal, el funcionario se va, el escenario negativo se materializa, el pasivo se va a la estratosfera, viene un nuevo funcionario que no puede pagar y entrega un bono de la República Argentina. Pagamos todos. Probablemente le echemos la culpa a la oligarquía o a los yankees.
Indignante, pero muy probable. Así zafamos del agujero negro, pero nos comemos otro sapo con chimichurri.

Pero hay más opciones:

5)El desdoble. Creas dos mercados cambiarios: “Rofex spot” y “MULC”. En el “Rofex spot” sólo opera el Banco Nación, que todos los días le vende a Anses 1 dólar a 10.70 [o lo que haga falta para que los futuros cierren en cero]. En el MULC salimos del cepo. Sería un irónico desdoblamiento unificador del mercado cambiario.

6)La opción Olmos. Dónde está la izquierda reclamando el repudio de la deuda ilegitima?? Empezando por Axel Kicillof, a quien escuchamos mil veces llorar en la UBA porque Cavallo había estatizado deuda privada entregando seguros de cambio en 1982. Muchos que se dicen de izquierda y apoyaron al kirchnerismo ahora están callados y disfrutan viendo a este muerto que dejó del gobierno de CFK [porque Macri es malo].

A la ensalada hay que agregarle que bancos y cerealeras están apretando descaradamente al gobierno para que pague como sea, caso contrario no van a colaborar con dólares para que el gobierno supere el urgente problema de liquidez.


Más allá de cómo esquivemos el tema de los futuros de dólar, queda camino por desandar en la carrera nominal.

Yo creo que tenemos una oportunidad para enfrentar nuestra propia cosmovisión y madurar como sociedad. Un flaco puso un comentario alguna vez tipo “todo tu blog está mal, es obvio que cada tanto se va todo al carajo”. Y no. No es obvio. Y no era obvio en la Argentina antes del Rodrigazo.

Tenemos que ser capaces de corregir el rumbo sin tener que pasar por una crisis terminal. Muchos países del mundo han estado en situaciones delicadas como la nuestra y han salido sin 1000% de inflación o muertos en las calles. Todos tenemos mucho para ganar de un país que vuelve a crecer y lo hace sin sobresaltos. Estamos frente al desafío de corregir, evitar la típica mega crisis y pensar en cómo fortalecer las instituciones que nos permitan evitar llegar a situaciones límite como la actual. Vamos Argentina!


Slds!!!

No dejes que YPF vuelva a caer en las garras del neoliberalismo!!!


1999: El gobierno de Menem privatiza YPF. La empresa se vende a Repsol por USD 15.000 millones. El gobierno de la provincia de Santa Cruz liquida sus acciones en la empresa, las cuales había recibido en compensación por regalías mal liquidadas. Los fondos son enviados a una cuenta personal del matrimonio Kirchner [y no a una cuenta institucional de la provincia de Santa Cruz]. Al día de hoy no está del todo claro qué pasó con los fondos. 

2002-2005: Crisis y recuperación: Después de dos años pagando bajos dividendos debido a la crisis argentina, en 2004 y 2005 YPF vuelve a pagarles a sus accionistas más de USD 4 anuales por acción.

2006-2007: Apriete: El gobierno de Kirchner restringe fuertemente el pago de dividendos de YPF a Repsol, que se reducen a menos de USD 2 anuales por acción. El gobierno también impide la suba de precios de las naftas y amenaza con una expropiación de YPF.

2008: Repsol le vende 25% de YPF a un testaferro del presidente Kirchner [Petersen Energía >> Familia Eskenazi >> Dueños del Banco de Santa Cruz]. La operación se estructuró en tres partes: 14.9% (Feb-08), 0.1% (May-08) y 10% (May-11). Los tres tramos involucraron pagos a Repsol por un total de USD 3.550 millones. El testaferro consiguió los fondos de las siguientes fuentes:

  1. USD 1.640 millones de Repsol
  2. USD 1.700 millones de bancos [Credit Suisse, Goldman Sachs, BNP, Itaú, Standard Bank y Citi], con las propias acciones de YPF como garantía
  3. USD 110 millones de aporte de capital de Petersen SA [que a su vez recibió un préstamo por USD 71m de Chervil Capital, subsidiaria de Credit Suisse]
  4. El resto se pagó con los propios dividendos de YPF*

Es decir, la familia Eskenazi le pagó a Repsol con un préstamo de la propia Repsol y dividendos de la empresa cuya dueña era Repsol. Inclusive, los Eskenazi pasaron a ocupar los cargos de presidente y director financiero de YPF. Por qué motivo los directivos de Repsol estarían dispuestos a regalarle 25% y el control de YPF a un desconocido banquero de Santa Cruz?

No hace falta ser Sherlock Holmes para entender que Repsol cedió a la extorsión del presidente Kirchner, quien pasó a ser dueño del 25% de la mayor empresa del país. El pago de las deudas del testaferro se realizó a través del vaciamiento de la empresa: los propios convenios de compra de acciones establecían que se distribuiría el 90% de las ganancias de la empresa. Por este motivo, en 2008-2010 YPF repartió dividendos de USD 4,5 anuales por acción.

2010: Muere el ex presidente Néstor Kirchner. Algo sucede en la relación entre la presidente Fernández y la familia Eskenazi. Hay muchos casos de testaferros que se quedaron con todo ante el declive de su mecenas. Tal vez fue eso, o tal vez Cristina Fernández no comprendió la mecánica del acuerdo instrumentado por su difunto esposo. Los ciudadanos comunes sólo sabemos que el discurso oficial abandonó la promoción de una “burguesía nacional” y con el tiempo volvió a flotar la idea de una estatización de YPF.

2011: Cepo. Tras la reelección presidencial de Fernández se instaura el cepo cambiario y comienzan los enfrentamientos abiertos con los Eskenazi, a quienes se les exige que dejen de girar dividendos al exterior.

2012: En nombre de la soberanía hidrocarburífera, la presidente Fernández anuncia la expropiación del 51% de YPF, avanzando sobre el 57% que se encuentra en manos de Repsol. El ministro de economía Kicillof insinúa que se va a pagar muy poco, pero se terminan emitiendo bonos por USD 6.000 millones.

Por su parte, los Eskenazi pierden la conducción de YPF y Credit Suisse anuncia que el evento de expropiación acelera la deuda, es decir, que pasa a ser inmediatamente exigible, por lo que quedan en default. Eventualmente, Repsol y los bancos se quedan con las acciones de los Eskenazi.

La empresa vuelve a capitalizarse, en buena medida gracias a que se corta la sangría del 90% de las ganancias para repagar al testaferro. También ayuda a mejorar los números un fuerte aumento en el precio interno de las naftas. Más tarde llega la contribución de una nueva ley de hidrocarburos, que facilita la firma de un acuerdo confidencial con Chevron. Recientemente la Corte Suprema ordenó hacer públicos los términos del acuerdo.


2015: El testaferro de los Kirchner le hace juicio a la República Argentina por las “pérdidas sufridas” tras la expropiación a Repsol. Ironías del destino, presenta el reclamo ante el tribunal del juez Thomas Griesa.


No dejes que YPF vuelva a caer en las garras del neoliberalismo!!!

Pensá bien tu voto!!!



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*Toda la historia del testaferro de Kirchner está registrada con [excesivo] lujo de detalles en las presentaciones de YPF, Repsol y Petersen al regulador bursátil de los Estados Unidos. Sarasa para la tribuna en Argentina, toda la verdad para los yankees.

Más a la izquierda o más a la derecha, lo importante es cortarla con el ordeñe.

BCRA short USD


Típicamente los bancos centrales [BC] tienen un balance que tiene “Reservas Internacionales” del lado del activo y “Base Monetaria” del lado del pasivo. Por eso, cuando la moneda local pierde valor contra el resto de las divisas, el BC tiene una ganancia contable, dado que con el mismo nivel de reservas se puede comprar más moneda doméstica.

Por ejemplo, las ganancias del BC de México en lo que va de 2015 se explican completamente por la pérdida de valor del peso mexicano, cuyo tipo de cambio pasó de 14.7 a 16.9:



El caso inverso también suele ser cierto. Un ejemplo que hizo mucho ruido fue el del BC suizo, que liberó la flotación de su moneda contra el euro en enero 2015. El fortalecimiento del franco suizo le hizo perder CHF 31 mil millones al SNB [!!!].



Pero basta de países normales y vamos al mundo del revés, en el cual el kirchnerismo está a punto de entregar un Banco Central destruido. Tan mala es la situación del BCRA, que llega al extremo de tener una posición en dólares negativa [en la jerga, está corto, o vendido, USD]. No se sabe bien por qué monto, pero el BCRA tiene una mega posición larga peso – corta dólar en los mercados de futuros Rofex y MAE. Prat Gay dice que llevan vendidos casi USD 15 mil millones [por suerte, parece que los últimos días aflojaron un poco con las intervenciones en futuros]. Probemos de hacer las cuentas con ese nocional y un precio de 10.70:



Una devaluación del peso no le daría ganancias al BCRA, sino que le generaría una pérdida enorme, tan grande que puede “quebrar” al banco [tengan en cuenta que el patrimonio neto del BCRA es $ 44mm]. Con los mejores términos del intercambio de la historia Argentina, realmente hubo que esmerarse mucho para dejar al BCRA en una situación tan catastrófica.

Por supuesto, el BCRA nunca va a quebrar. Mientras haya un contador creativo, hay vida. El BCRA tiene en el activo una montaña de “letras intransferibles” y otros pagarés del gobierno nacional denominados en dólares. Y esto nos deja frente a una duda:

¿Qué onda con el desendeudamiento del estado argentino???

  1. Si pensamos que los USD 68 mil millones en títulos públicos que tiene el BCRA son papita pal’ loro y no se van a pagar nunca, entonces el desendeudamiento del estado es cierto, pero el BCRA está quebrado y una devaluación no haría más que enterrar más profundo el puñal.
  2. Si pensamos que el Ministerio de Economía en algún momento se va a apiadar del BCRA y le va a repagar los dólares, entonces la salud patrimonial del BCRA está ok, pero probablemente la deuda publica suba mucho y muy rápido.

Como la opción “b” implica que un político se haga cargo de un costo palpable para invertir en un intangible, uno tiende a pensar que quienquiera que asuma la presidencia en diciembre va tener un fuerte incentivo a hacerse el ganso y patear el problema para adelante [¿quién va a protestar si refinancian las “letras intransferibles”???]. Será cuestión de ver cuán receptivo esté el consenso social y los mercados internacionales a grandes emisiones de deuda argentina. Igualmente, no me imagino gente en la calle con pancartas “Capitalicemos al BCRA”.

Otra cuestión a tener en cuenta es que los bancos centrales nunca quiebran. Aún si hubiese un cataclismo y el BC quedase con patrimonio neto negativo, el problema contable se soluciona muy fácilmente: el Tesoro Nacional emite un bono por un millón de dólares y se lo entrega al BC, capitalizándolo [↑Activo (el bono); ↑PN (magia!)]. Emitir papelitos es fácil, el único problema es que se vuelve a convalidar una inflación alta y el proceso sigue adquiriendo dinámica propia.

Como puede verse, el BCRA se encuentra en una trampa de fragilidad:

  • Si continúa con la política monetaria kirchnerista, irán venciendo los contratos de futuros, reducirá su exposición negativa en USD y tal vez realice una ganancia por ellos [si el tipo de cambio realizado se ubica por debajo del pactado en los contratos], pero se llegaría al costo de seguir perdiendo reservas internacionales y restringiendo las operaciones en el mercado formal. Por este camino, en algún punto no quedan más reservas y hay una corrida contra el peso.
  • Si levanta el cepo cambiario, entonces el tipo de cambio oficial se devaluaría y el BCRA tendría grandes pérdidas que se cubrirían a priori con más emisión. De esta forma, dejaría de jugar como un factor de moderación de la inestabilidad y pasaría a echar más nafta al fuego post devaluación. El “dólar de convertibilidad” [base monetaria/reservas] que hoy está en 20 pesos por dólar [o 33 si le sacamos el swap chino], no es una fórmula mágica pero nos dice que hoy la calle tiene mucho “poder de fuego” para correr contra el peso. La posición actual del BCRA nos dice que si devaluamos eso se va a profundizar, más allá de cual sea la voluntad de las autoridades.

La política monetaria va a estar fuertemente condicionada por el paquete que hace tic-tac que les deja el kirchnerismo. Creo que la solución pasa por que MacGyver encuentre la secuencia justa de normalización y endeudamiento. El mercado parece confiado que un nuevo gobierno de Macri no va a tener problemas en unificar al tipo de cambio en un punto medio entre el oficial y el blue. La situación parece aconsejar bastante más prudencia. Por su parte, Scioli prometió dólar a menos de 10 pesos [y unicornios alados para todos y todas]. Veremos como sigue la película.

Desandando la carrera nominal

El domingo que viene tenemos elecciones y se termina un ciclo. Las tres presidencias Kirchner dejan un país que otra vez se encuentra acorralado por sus propias contradicciones: inflación alta, atraso cambiario, alto déficit fiscal [a pesar de la muy elevada presión tributaria], déficit de cuenta corriente [con balanza comercial energética negativa],  estancamiento económico, alta pobreza [con mucha gente en situación vulnerable y dependiente de las transferencias del estado]. Lo de siempre. La gente ya se aburrió de escucharlo. El esquema mental colectivo racionalizó el status quo y ya hace tiempo que The Nominal Rat Race es The New Normal. “OK, hace un montón que estamos estancados y la inflación es muy alta, pero nos la rebuscamos. No queremos volver a la crisis del 2001. No queremos un ajuste, porque ahí tal vez ya no podamos rebuscarnosla. No hagamos olas, que por ahí nos tapa el agua otra vez.”

El planteo “status quo vs ajuste/crisis” le gana fácil a “podríamos estar mucho mejor”. El contrafáctico es muy poco palpable, mientras que todo el mundo tiene bien en claro qué es la crisis y quien es el maldito que ajusta. Pero como acá no me interesa venderle nada a nadie, veamos cómo nos fue en las dos presidencias de Cristina Fernández. Primero, respiremos hondo y pensemos cuanta gente tuvo esta oportunidad: DOS PRESIDENCIAS. Cierren los ojos y miren todos los presidentes que tuvimos en 200 años, hubo mucho cachivache, pero también hubo gente extraordinaria. Se imaginan dos presidencias completas de alguno de los muy buenos? Y si de bonus vienen los mejores precios de commodities y las tasas de interés más bajas de la historia? Se me pone la piel de gallina.

Por esto me parece que tenemos derecho a aceptar que 2001 pasó hace mucho y el crecimiento que  vino después también. También me parece que, como mínimo, tenemos derecho a evaluar las dos presidencias de Cristina Fernández con respecto a la “Línea Tuvalú”:


No te digo que estemos en el pelotón de ganadores de América Latina, que mientras la señora Fernández fue presidente crecieron 45-50%, pero al menos estar en mitad de tabla, tipo Chile o Colombia, con un 30-35%. Uno mira la evolución de la economía argentina y no está seguro si estamos igual o peor que la Línea Tuvalú [porque el tongo del INDEC nos obliga a dar un rango]. Lo que está clarísimo es que durante el mandato de Cristina Fernández no logramos crecer ni un poquito más que nuestros amigos tuvaluanos, que son 15 en una isla, pero le ponen toda la garra.



Los que defienden el argumento “status quo vs ajuste/crisis” me dirán rápidamente “A Brasil y a México también les fue mal. Además, con Cristina evitamos caer en el abismo como Venezuela”. La idea siempre es la misma: conformémonos con la mediocridad, porque una catástrofe sería mucho peor.

Entonces viene la pregunta obvia: ¿Esta mediocridad nos permite evitar el ajuste/crisis? ¿Hacia dónde nos ha llevado la carrera nominal?

Todo argentino informado sabe que hay que cambiar porque si seguimos así en algún punto se nos derrumba el piso. Los equipos económicos de los candidatos recontra juran que todavía sirve [como el proverbial lechoncito de Homero], que todavía estamos a tiempo de reencauzar a la economía tomando medidas razonables y acudiendo al endeudamiento externo para converger gradualmente a un sendero sostenible de crecimiento y desarrollo. Los números se ven bastante más ásperos [y eso que este gobierno siempre tuvo empeño a darle al pincel].

Por lo pronto, el gobierno de Cristina se va dándole rosca a todo: otra vez los agregados monetarios vuelan al 35-40% anual, el déficit fiscal cierra el año arriba del 7% del PBI y volvió a pleno el endeudamiento del estado [por arriba y por abajo de la mesa].



A mí me llama especialmente la atención la apertura de gambas con los chinos: el gobierno firmó un montón de acuerdos secretos, nos endeudó en términos muy opacos y les entregó territorio para que pongan una base en Neuquén, que no sabemos si es para mirar a las estrellas o para tirar cohetes a este lado del mundo. Me hace acordar a Menem cuando rifó YPF para terminar su mandato con suficientes recursos fiscales. Entregarle territorio a los chinos para una base con posibles usos militares es peor que lo del Turco, pero si uno ajusta por la degradación de los estándares morales, por ahí anda.

Sin lugar a dudas, el lugar donde más se nota esta política de llegar como sea y dejarle un tomuer al que venga es en el BCRA. Cuando Cristina Fernández se retire de la presidencia solo van a quedar papelitos en el BCRA. Obviamente no descubro nada nuevo, es un proceso que viene de hace mucho [digamos que hace mas o menos dos presidencias que el balance del BCRA va camino a la Fully Fledged Flanification]. Cristina Fernández asumió con 46 mil palos verdes en las reservas, que representaban 66% del activo del BCRA. Hoy las reservas están 16 mil palos: el activo del BCRA apenas tiene 11% de moneda dura para defender la estabilidad financiera nacional. Buscá “estamos en el horno” en el diccionario de la RAE y vas a encontrarte con una foto de Vanoli sonriendo con los dos pulgares para arriba. Desde el gobierno dicen que las reservas son 27 mil palos, cortesía del swap con el banco central chino por 11 mukenios. Sería como una reedición moderna del Pasamanos de Belcebú:


Esta vez, con el PBOC en el rol del demonio y con los verdes yendo a parar al “dólar turista”. Varios dicen que las reservas son todavía menores, porque se contabilizan dólares ajenos al BCRA, como los encajes de los bancos o los depósitos a cuenta de los tenedores de bonos reestructurados [supongo que en algún momento van a pretender hacerse de esos 2 mil palos]. Yo los cuento como parte de las reservas porque están al alcance del manotazo oficial. De última les darán otro bono. De cualquier forma, estamos con un nivel violentamente bajo de reservas.


Entonces, porqué estamos ante el cierre de la carrera nominal?

Porque parecería que gane quien gane la presidencia, ya no vamos a estar gobernados por alguien que niega la realidad, patea el despelote para adelante y la chamuya que es la reencarnación del Che Guevara [ni que fuera tan bueno tampoco]. Los desequilibrios de la economía argentina se fogonearon activamente desde los Gobiernos de Kirchner y Fernández. Argentina no estaba destinada a llegar a esta encerrona, fue una [pésima] serie de decisiones de política económica. Pero quien asuma en diciembre no tiene margen para beneficiarse de la profundización de los desequilibrios, por lo que podemos esperar que haya, por lo menos, un cambio de intenciones por parte del nuevo gobierno.

Con este banco central hecho flan, con el tesoro con un déficit de 7% del PBI, con la inflación que sigue arriba del 25% anual y la economía trancada hace años, el nuevo gobierno tiene que hacer algo con el tipo de cambio. En este blog he colgado muchas veces el gráfico del tipo de cambio real multilateral de la última década. Hoy estamos en una situación tan extrema que hay que remontarnos varias décadas al pasado para encontrar un TCRM tan caro como el actual.


Las únicas tres veces que el tipo de cambio oficial estuvo tan caro en relación a nuestros socios comerciales la cosa terminó mal: Rodrigazo, Colapso de la Tablita de Martínez de Hoz y de la Convertibilidad. Me llama mucho la atención la similitud de este proceso con la previa del Rodrigazo: en 2013 comentaba que todavía estábamos lejos llegar a ese extremo. Hoy en cambio me sorprenden las similitudes. Tanto el tipo de cambio oficial como el blue siguen un sendero similar al de principios de los 70s. Cuando el mercado se desdobla, el blue da un salto y se mantiene volátil en un nivel alto, después vuelve casi al mismo punto del cual arrancó para finalmente dar un mega salto con la crisis [por ahora de zafamos de lo último]. Sin palabras.


No estamos condenados a repetir el pasado. La situación va a ajustar por las buenas o por las malas. Jugada maestra o crisis/ajuste. Espero que el nuevo gobierno tenga la capacidad para comenzar a desandar el camino de la carrera nominal. Lo mejor para nuestro país este domingo!!!

Quantitative Easing

El viernes pasado los mercados globales se movieron al ritmo del anuncio de una nueva ronda de estímulos monetarios [QE] por parte del banco central japonés, justo después de que Reserva Federal confirmara que empieza el camino para salir de su propio QE. El nivel de estimulo monetario de los cuatro principales bancos centrales del mundo [Fed, ECB, BoJ, BoE]* es algo nunca antes visto. Para dar una idea de magnitud: en los años 90 estos bancos tenían balances equivalentes al 5-10% del PBI, hoy están todos arriba del 20%. Estamos hablando de las economías más grandes del mundo, la expansión monetaria fue colosal a nivel global. El caso más destacado es Japón**: en dos años la política de Abenomics expandió el balance del BoJ de 30% a 55% del PBI.

“Increíble, casi que parece una política Kirchnerista”, pensaba el otro día. Entonces me pareció una buena oportunidad para comparar el comportamiento del BCRA con aquel de los principales bancos centrales. Esta comparación le encanta al oficialismo: quieren tener el pan, pero también quieren la torta. Retan a los países europeos por sus políticas, les dan enseñanzas y les explican porque a ellos les va cada vez peor mientras que a la Argentina le va genial. Acto seguido, explican el grotesco comportamiento del BCRA alegando que no hay problema, porque la Reserva Federa hace lo mismo [porque no interesa que los países desarrollados atraviesen la peor crisis en 80 años, mientras Argentina goza del mayor boom de commodities en 200 años de historia]. Para dar enseñanzas, ahí estamos. Para justificar el uso de medidas desesperadas, también.

Hace dos meses Luciano colgó en El Economista Serial un post que arrancaba así:
“Según Kiciloff, la experiencia en Estados Unidos, donde desde 2008 la base monetaria creció 370% sin consecuencias inflacionarias visibles, parecería ser la demostración perfecta de que emitir no genera inflación”.

Y después pasa a comentar porque no es tan así, en especial cuando se considera el multiplicador monetario, de forma que la expansión monetaria en Argentina fue muchísimo más fuerte que en los Estados Unidos.
Yo creo que la misma explicación se puede reducir a otra mucho más simple: en Argentina a la gente se le vino encima un tsunami de papelitos, en los países desarrollados no.

En los países desarrollados se suele medir la magnitud del QE por el balance del banco central. Medidos con esa vara, podemos quedarnos ‘tranquilos’: los activos totales del BCRA se expandieron más o menos igual que los de la Fed y el BoE [y en gran medida motorizados por la compra de títulos públicos].




A nuestro súper ministro Axel le gusta decir que hicimos lo mismo que los países centrales  citando la evolución de la base monetaria. Con ese criterio somos Gardel: la base se expandió más o menos lo mismo que en los Estados Unidos y bastante menos que en Inglaterra. La heterodoxia de Mervyn King hace poner colorada a Marcó del Pont!


Le pregunto al lector no economista: ¿Qué corno es “base monetaria”?

1) ¿Es guita que puedo ver y tocar?  -No del todo: una parte [que puede ser muy grande] queda en los bancos y nunca llega a la gente. El resto son los billetes que andan por la calle.

2)  Entonces, ¿Es la suma de billetes en la calle, plata en caja de ahorro y cuenta corriente de los bancos? –No, eso sería M2.

3) ¿Y el banco central controla el nivel de M2? –No directamente, pero sí controla la emisión monetaria, y afecta los parámetros del multiplicador monetario, que en última instancia determina el nivel de M2.

Ok, no te me duermas. Mejor hago una pregunta menos retorcida: ¿cuánto aumentó la cantidad de guita en la calle?



Bueno… Ahora viene la pregunta difícil. De los 5 países del grafico, ¿Cuál tiene inflación del 40% anual?
Una pista: no es culpa de la emision monetaria, sino del complot intergaláctico. Alguien dijo Japón?




Y mientras se viene el cierre de año, el amigo Axel define como va a financiar el cráter fiscal de los últimos meses. Por ahora la idea sería emitir títulos públicos en pesos, que agudizan la recesión por el crowding out del crédito privado, pero al menos se la hacen más fácil al BCRA, que igualmente va a emitir muchísimo.
Todo eso mientras le encuentran el marketing adecuado a la estrategia de ‘acorrálate solo y hacete bolita’, que ahora pasa a la fase ‘entregá a tu hermana [post-RUFO]’. ¿Qué sentido tenía hacerse los combativos durante años, maximizando el costo del reclamo de los holdouts, para bajarse los pantalones de manera desesperada? Es patético ver cómo estos fondos extorsionan con revelar ‘La ruta del dinero K’ replicando lo que le hicieron a un dictador del Congo. Por supuesto que nunca nos enteraremos, porque el juego es revelar lo justo y suficiente para que los corruptos sepan que los tienen de las tarlipes, pero sin prenderlos fuego y eliminar el incentivo a que paguen.

Por lo pronto, en las próximas semanas se viene otra ola de pesos. Qué pasará con la inflacion y el dólar? Alcanzará con la expectativa del mercado de que el gobierno se baja los pantalones en enero?






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*Dejamos afuera al PBoC porque esos muchachos juegan a otro juego.

**El ECB también se destaca, pero al revés: Draghi prometió whatever it takes y el balance del ECB se contrajo €1tn.


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POSTDATA: Con un timing perfecto, hoy salió una nota a Kicillof, en la que [además de admitir que en enero entrega a la hermana… la nuestra] también dice:

“En estos años recientes, Estados Unidos triplicó la base monetaria, y están en una situación deflacionaria. Y Gran Bretaña la quintuplicó. Por consiguiente, no hay una relación directa entre base monetaria y nivel de precios.”
“[…]la premisa de que la emisión se va a precios, es mentira. En economía, nadie serio cree mecánicamente en la idea cuantitativa del dinero.”

¿Alguien piensa que hay una relación directa entre base monetaria y nivel de precios? ¿Alguien cree mecánicamente en la teoría cuantitativa del dinero?

¿Con quién te estás peleando Axel? ¿Con tus propios fantasmas?  Cuanto humo…


In the soup


Aviso: Este post se zarpa de largo. Pero feo.

Juicio Argentina vs holdouts. Audiencia del 22 de Julio de 2014. Tres semanas después de que Argentina no pudiera pagar un cupón del Discount por su fallo, el juez Griesa derrapa y vuelca espectacularmente frente a la vista de todo el mundo, confirmando que los monos con navaja no habitan únicamente en las Pampas o en la Patagonia. De Credit Slips:

[…] Perhaps the most depressing part of the hearing was how ad hoc many important decisions seem to be. Consider the exchange over whether Bank of New York Mellon should retain or return payments it has already received from Argentina. There is an important context for this decision: Argentina will argue that its only obligation was to transfer funds to BNY Mellon and that it therefore has not defaulted. If accepted, that interpretation will have broad consequences (including, perhaps, for any parties who might happen to have CDS positions on Argentina). The interpretation is weakened, though not fatally, if BNY must return the money.

BNY Mellon wants to keep the money, and its counsel had barely begun to speak when the following exchange took place (p. 40):

THE COURT: What do you believe should be done with the money?

MR. SCHAFFER: Your Honor, [I] think consistent with the existing injunctions we should be holding the money pending whatever further proceedings take place here either with the special master or-

THE COURT: I agree with that. Thank you very much.

And that was that. Until the very next second, when counsel for the plaintiffs spoke briefly in favor of making BNY Mellon return the money. Whereupon this happened (pp. 42-43):

THE COURT: Can I interrupt you again. I want to conclude this and get to something else. I would say to you that I would certainly be willing to sign an appropriate order having that money returned. It should be returned. Maybe there will be objections to the order. Obviously, I don't care. I think the money should be returned. Can we leave it at that?

Understandably puzzled, BNY Mellon's counsel objected along the lines of: What now? Which prompted this (P. 43):

THE COURT: Can you tell me what should be done.

MR. SCHAFFER: Your Honor, I believe the answer is we hold the money right where it is...

THE COURT: I'm completely silent because I have nothing to say. Try to work something out that you can agree on, the thing that will create the least problems, the least potential litigation we want to do. Unfortunately, we are in the soup. I can't help that...

So, to sum up: Keep the money. Return the money. I have nothing to say. Soup.

[para los que no son amigos del inglés, acá les pego un link a la pagina original, traducida a lo indio por Google]

Ok estamos jodidos. Ya sabíamos que a la presidente no le funcionaban todas las lamparitas para negociar. Sabiamos también que los pibes de Elliot y Aurelius son cínicos a morir. El 22 de julio confirmamos que el juez Griesa actuó puramente de calentura contra los funcionarios argentinos. Medio que ya lo sabíamos: tuvieron que inventar una figura para encuadrar la situación, como no daba ponerle “juez harto y recontracaliente” porque sonaba a parcialidad, optaron por catalogar a Argentina “deudor recalcitrante” [y la verdad que la gente del gobierno hizo méritos]. Pero en esa audiencia del 22/7/14 quedó claro que Griesa no se gastó en pensar las consecuencias importantes de su fallo ni cómo proceder. “Estamos en la sopa”, tiró Griesa. Tampoco tenía nada claro qué bonos afectaba con su fallo: primero pensó que los bonos con ley argentina [DICA, PARA] surgieron por otro tema y los dejó afuera; después le avisaron [le avisaron!!!] que surgieron del canje y que eran bocha de guita así que les trabó el pago; días después volvió a cambiar de opinión y les liberó el pago. Por supuesto, después de esta audiencia al juez Griesa lo cascotearon en los diarios [por ej NYT, WSJ] pero su sentencia ya estaba súper firme. Quedó claro que el principal motivo por el cual llegamos acá es que este señor estaba realmente inflado de que le mojen la oreja y no le tiren ni un centro para cerrar el tema. Hagan memoria: los canjes de deuda se abrieron unas pocas semanas en 2005 y 2010, y todo el resto del tiempo la postura argentina fue “Minga! No pagamos nada!”.

Así llegamos a esta semana de montaña rusa. Los mercados venían en baja porque daba la impresión que el gobierno iba a mantener su postura intransigente con los holdouts. El martes parecía que de golpe al gobierno le agarraron unas ganas bárbaras de negociar. Martes 29/7 a la noche vuela Kichi a NY. Listo, pensó todo el mundo, se viene un arreglo a la Repsol  [cuando el chiquito cumplidor pasó de “no te pago nada” a “En vez de pagar en efectivo, pagaste en cuotas con intereses: saliste ganando”: 6 mil palos en bonos], o a la Club de Paris [cuando la deuda reconocida por la Argentina paso de 6,1 a 9,5 mil palos, pero fue genial porque no nos auditó el FMI, grande Axel!!!]. Entonces el miércoles fue una fiesta en los mercados: se esperaba el tercer anuncio de Kichi reendeudando al país a un ritmo que haría poner colorado al mismísimo Martínez de Hoz, pero no, Kichi se calzó la boina del Che y se puso en combativo. Sonamos, nos vamos al default! En el medio aparece el rumor de que viene Brito al rescate: Adeba le compra el juicio a los buitres [con USD que le libera el BCRA de los encajes?]. Horas después el acuerdo de Adeba se cae, supuestamente por el discurso de Kichi. Ámbito nos pide que seamos pacientes, que ya llega la caballería [más bancos y empresas a poner plata para “salvar a la patria”]. La caballería no llega. El jueves 31/7 corren rumores de que JP Morgan estaría negociando para comprarle el juicio a los holdouts [otro patriota?]. EMTA recomienda que a partir del 31/7 los bonos soberanos bajo ley extranjera se negocien bajo la premisa de que están en default. Las calificadoras de riesgo ponen a Argentina en “default selectivo”. Axel in denial: "Es una pavada atómica decir que hoy entramos en default".

Y hoy, viernes 1/8, nos enteraremos qué sorpresa nos trae la nueva audiencia de Griesa, con el default como un hecho y el BoNY con los fondos. Cómo van a pagar pari passu si a los tenedores de PARY no les llegan los fondos? Si los fondos sólo le llegan a los holdouts sería una violación del pari passu, pero al revés, y los tenedores de PARY tendrían que reclamar?


Frente al default, la gente tiende a polarizarse, ponerse la camiseta y agredir. Me gustaría hacer un análisis de dos típicas reacciones extremas que veo muy seguido, por lo general discutiendo con otros sin llegar a ningún lado y que desde mi perspectiva, ambas equivocadas. La idea es dar un poco de perspectiva para que no terminemos bandeando para cualquier lado. Primero describo a la gente que ve la realidad en modo ‘Che Guevara’ y todo lo que se haga o diga está enmarcado en la lucha contra el imperio. Del otro lado están los ‘predicadores de la moral’ que desean que sólo queden los justos y que los miserables vayan al purgatorio por sus pecados.

La gente que ve este caso con los anteojos del Che Guevara, piensa que efectivamente hay un gran complot de los centros financieros internacionales para poner de rodillas a América Latina. Por suerte, en la última década surgieron movimientos populares, como el Kirchnerismo o el Chavismo, que hicieron las cosas bien, pensando en el pueblo, y por eso lograron el desendeudamiento. De esta forma se desactivó el gran mecanismo que tenia Estados Unidos para someter a América Latina, a partir de la deuda externa ilegitima incurrida por dictaduras militares bancadas por los propios yankees. El gobierno argentino viene haciendo un gran esfuerzo todos los años para liberarnos de esta carga heredada [“Esta es deuda tomada por otros gobiernos, pero nosotros somos quienes nos hacemos cargo”]. No solo eso, el Kirchnerismo tuvo que hacerse cargo del desastre que dejó la Alianza con el default. Los fondos buitres compraron por centavos títulos de deuda defaulteada y ahora con el amparo del juez Griesa pretenden realizar ganancias del 1600%. Por suerte, no tenemos un gobierno cipayo como en los 90s, por eso estamos dando pelea y nos quieren empujar al [Grie]default por más que este gobierno haya honrado siempre sus deudas.

Ok, hasta acá el Che Guevara. Veamos algunos motivos por los que la pifia feo:

1)  El desendeudamiento no fue la idea de un líder iluminado. Todos los países exportadores de commodites del mundo se desendeudaron. Todos. Los países que tuvieron líder nac&pop, líder pitiyankee, dictador malísimo, estadista buenísimo o lo que se te ocurra, todos se desendeudaron. Sumale que Argentina estaba saliendo de un default y después truchó los números de inflación para pagar menos a los bonistas reestructurados. Por muchos años el desendeudamiento fue casi una imposición de la realidad.

2) Esa historia de “hacerse cargo de la deuda de otros gobiernos” es una forma muy particular de ver la realidad. Digo, cuando asumieron el gobierno se suponía que quedaban a cargo de todo: la soberanía y las disputas territoriales, una población educada y los conflictos sociales, los precios de exportación más altos en dos siglos y la herencia del default, la potestad para recaudar impuestos y la obligación de pagar la deuda pública. Es como ponerte de novio y después dártela de buen tipo porque salís con ella a pesar de que tiene los brazos peludos: no, no; si salís con ella por algo será, pero no vengas a llorar que te estás comiendo un yeti. Lo bueno y lo malo, todo junto. Si es tan fea, por qué no la dejas?

3) La discusión sobre si el endeudamiento es bueno o es malo. Creo que en este punto ya panquequearon muchos seguidores del gobierno [“Tomar deuda para el desarrollo del país está bien, pero esta mal tomar deuda bla-bla-bla como se hizo en los 90s”, ignorando que el dinero es fungible]. Sarasa aparte, me parece una pena que no se haya dado un debate serio sobre la pésima administración de la deuda pública con las tasas de interés más bajas de la historia. Mínimamente, hacer la tabla del uno: emitir bonos al 2114 con una tasa del 5.75% [el Boden 15 que vence en 2015 –en un año y no en cien-, paga un cupón del 7%, y la mayoría del resto de nuestros bonos pagan más].

4) Los fondos Elliott, Aurelius y demás son cínicos, no les importa el sufrimiento que impongan sobre el pueblo argentino con tan de hacer ganancias exorbitantes. El tema es que en este océano hay peces de todo tipo y está lleno [a full] de bichos como estos. Argentina es un soberano mediano y como tal tiene mucho poder. Se llegó a esta instancia en gran medida porque hace mucho tiempo [mínimo: las dos presidencias de Cristina Fernández, dos presidencias!] que no hubo una estrategia potable por parte del gobierno para darle salida al tema. En el contexto de tasas de interés más bajas de la historia [ergo: cualquier oferta con bonos se hace cada vez más ventajosa de aceptar en la medida que bajan las tasas] realmente no tienen excusas por haberse acorralado solos de esta manera.


Mientras los seguidores del Che Guevara no registran que la mayoría de los grandes proyectos de la humanidad fueron posibles gracias al endeudamiento, los ‘predicadores de la moral’ parece que no se enteraron que a veces los negocios salen mal. El discurso de este grupo seria que los contratos están para respetarse: si el gobierno emitió un bono que dice que va a pagar USD 100 + intereses, entonces calavera no chilla y poniéndose estaba la gansa. No importa si lo compraron a $100 o a $15. El juez falló, vos aceptaste ley NY, tenes que cumplir. Sus argumentos muchas veces tienen dos remates: una variante más emocional y otra que se presenta como racional y aséptica. La variante emocional arranca de alguna caricatura del gobierno argentino y del pueblo en general [al estilo The Economist], despotrica contra un país sucio y tramposo en un planeta de almas puras [o por lo menos, países de buena voluntad y moral], para después alegrarse de que finalmente Argentina reciba un merecido castigo. Hay una sub-variante que piensa que este castigo le hace un bien al país, porque afecta a una clase dirigente corrupta y le enseña al pueblo argentino cómo tiene que votar [cuanta gente generosa con voluntad de educar en moral!!]. Por el lado de la variante racional y aséptica, dice que los contratos están para cumplirse, que este fallo genera un problema sistémico al reducir los incentivos a reestructurar deudas, pero con el tiempo los contratos van a evolucionar para adaptarse a esta nueva realidad de la justicia de NY. Las clausulas de acción colectiva y la redefinición de pari passu en los nuevos contratos son pasos en ese sentido. De todas formas, de ninguna manera puede modificarse la ley ad hoc para solucionarle el problema a un deudor. Este tiene que arreglárselas para pagar y punto.

Ok, hasta acá los predicadores de moral. Veamos dónde derrapan estos muchachos:

1) Tienen razón cuando dicen que no importa si los holdouts compraron la deuda a 15 centavos o a la par: los bonos tienen un mercado secundario. Todo el tiempo se compran y venden bonos a valor diferente de par. Es como tener que explicar porque la cebra tiene rayitas: es así, si no tuviera rayitas no sería una cebra. De hecho, si no hubiera existido un mercado secundario donde los bonos defaulteados se intercambiaron por monedas, difícilmente hubiese funcionado la reestructuración argentina de 2005. Pero así como tienen razón, los predicadores de la moral se olvidan que la cebra tiene más o menos la forma de un caballo: si mañana te cae tu vecino con un topo a rayas, no creo que lo vayas a confundir con una cebra. Digo, los bonos argentinos nunca fueron libres de riesgo, y por ello siempre pagaron una prima sobre los bonos triple A. Nadie que haya comprado títulos argentinos puede haber creído que se trataba de una inversión sin riesgo. Nunca. Si entraste confiado a la veterinaria, te compraste un topo a rayas y el bicho te hace un desastre en el jardín, no da que vengas a llorar que pensaste que era una inocente cebra y que la culpa es del veterinario o del pobre animal. Compraste topo, te dieron topo. Si se acepta la lógica del mercado secundario, también se acepta que a veces cuando compras algo a precio de ganga te puede salir mal.

2) La duda sobre la exigencia moral por recuperar el 100% de una inversión riesgosa que salió mal no sólo aplica a Elliot, Aurelius & co, sino que también le cabe a los tenedores de bonos que compraron los papeles cerca de la par. Mientras cobraron, estos inversores recibieron una prima de riesgo [a veces muy generosa, a veces menos] por encima de los títulos AAA bajo ley NY. Se cobraron cupones por encima de la tasa libre de riesgo por un motivo y no se entiende bien por qué todavía hay bonistas que se hacen los inocentes. Como dice Martin Wolf: “A creditor compensated for the risk of a default cannot be surprised by it.”

3) Mientras los profesores de moral aceptan que una empresa puede quebrar y sus acreedores cobrar mucho menos que el 100%, cuando hablan de un proceso similar para un país entran en negación: “eso no es posible porque no hay ley de quiebras soberanas”, “hay que respetar las reglas de juego y son estas”, o el delirante “el país es rico: tiene empresas públicas, infraestructura, tierra, ríos. Si fuese una quiebra verdadera se vendería todo eso y se pagaría a los acreedores antes que a nadie.” Si uno lo lee de vuelta, piensa: es cierto que se firmó un contrato bajo ley NY, pero también es cierto que Argentina es un país soberano y eso también era parte de las reglas del juego cuando se emitieron los bonos. Por más atribuciones que se hayan delegado, Argentina es soberano y eso implica el poder absoluto irrenunciable de una nación. La gente que habla de liquidar al país como si fuera una empresa se olvida de esto, pero cuando habla de liquidar una empresa está de acuerdo que los acreedores cobren menos del total “porque no hay mas bienes”, y ni se les ocurre [si no hubo fraude] ir por los bienes del dueño, de los directores y de sus familiares, meterlos presos, fajarlos, darles con tutti. No, la responsabilidad limitada es sacrosanta [de vuelta, si el negocio salió mal y no hubo fraude]. En cambio, hay personajes que salen con gansadas ridículas como vender tierra y ríos de un país soberano. Supongo que en el fondo es consecuencia de creer la caricatura de que Argentina es mala leche en un mundo de almas puras bienintencionadas. Argentina, Grecia, Portugal, Irlanda son tan soberanos como EEUU cuando defaulteó en 1971 [y alguien le pidió que venda Yosemite?].

4) La variante emocional no admite demasiada respuesta. De vuelta, es emocional. Se convencieron que Argentina es lo peor y que tiene que caer. Ponele, mi tío odia a los chilenos [pero los odia mal]. Se pone como loco cuando cualquiera siquiera los menciona. Qué le vas a hacer? Nada, que haga su vida y se olvide de ellos. Los chilenos pueden vivir perfectamente sin él también y todos felices.

5) Frente a la variante racional y aséptica, cabe la duda de mucha gente muy piola [por ej Jeff Frankel] respecto al gran problema que genera esto para futuras reestructuraciones. De cualquier forma, resulta poco realista desde la perspectiva política que un país acepte mansamente que tiene que “arreglárselas para pagar y punto” porque tuvo ‘mala suerte’ en la redacción de una clausula de sus bonos, o más bien, la interpretación que hizo un juzgado extranjero sobre esa cláusula.


Por supuesto que tengo serias críticas sobre el lamentable manejo por parte del gobierno, pero lo dejamos para otro post, que este se hizo kilométrico y todos tenemos que seguir con nuestras vidas. Además, es muy probable que el próximo lunes todo cambie otra vez. Por ahora pinta que vamos a seguir nadando en la sopa. Al día de hoy no puedo imaginarme un escenario en el cual Argentina se salve de pagar un alto costo por culpa de los aparatos impresentables que gobiernan al país.


Slds!!!