Esto es cualquier cosa

Tres premisas de la era K [sin hacer juicio de valor]: 

1) Dolarizarse esta mal, acá la moneda nacional es el peso, basta con esa manía argentina por el dólar
          a.Si los inmuebles están en suelo argentino y se construye con costo argentino, su precio no puede sino estar en pesos argentinos. Poner el precio en dólares esta mal

2) Endeudar al estado está mal
          a. Si es deuda en dólares, está peor
                    i.Si es para pagar gastos corrientes, mucho peor

3) Pagar [impuestos] es contribuir
          a.Y si la presión tributaria es la máxima de la historia, mucho mejor


Por eso, la solución oficial para el dólar arriba de 10 mangos es:

Endeudar al estado en dólares con narcotraficantes, secuestradores, chorros y testaferros
          •Para facilitar el comercio de inmuebles e inversiones extranjeras en dólares
                    •Mientras la AFIP nos moja a oreja a todos los giles que pagamos impuestos como manda la ley

[Pero ojo, que no puede entrar Lázaro Báez, pero tampoco Magnetto]
[Y si tenes pesos y querés comprarte una vivienda: tomatelas ratón, que a vos nadie te habló]

Estaba seguro de que este gobierno iba a dar una ‘voltereta’ con el tema del desendeudamiento. Pero esto supera por mucho cualquier cosa que pudiera imaginar. En vez realizar un giro, este gobierno se acaba de tirar una pirueta impresionante, al estilo de las triples mortales para atrás revoleando patadas para los cuatro costados que hacía Chuck Norris*. No dejó títere con cabeza: dolarización, inmuebles, vuelta al endeudamiento, evasión, lavado de dinero, una segunda moneda estilo CUC cubano… hasta estuvieron los 5 fantásticos hablando de Migliore, Lázaro, Susana Giménez y Ricardo Fort [WTF??].

Esto es cualquier cosa. Vale todo. No tiene sentido analizar el impacto del Cedin, el Baade o el Lazarobono, si estamos frente a una gran implosión de las instituciones. Ya no cuentan las instituciones formales, ni siquiera cuentan las instituciones informales que estableció este gobierno: hay testaferros expropiados, hay bancos amigos que dan ‘golpes cambiarios’ y después operan para bajar el blue, hay testaferros blanqueados, hay testaferros ‘accidentados’, todo en nombre de la patria y los mas necesitado. Es como en esas pelis de la mafia en las que se muere el capo, a uno se le escapa un tiro y en dos segundos es todo un gran quilombo. En estas condiciones no sabes si el “Dólar Messi” es caro o si se viene el “Dólar Agüero”, no sabes si los precios actuales son un negoción o si son todo pérdida. Ni hablar del impacto sobre el nivel de actividad y el nivel de pobreza cuando esto termine de ajustar. Estamos en otro juego, pero no cambiamos para mejor, lamentablemente.


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Side-topic: ¿Qué onda Aldo Ferrer opinando "No estamos en una situación menos compleja que la que nos llevó a la crisis de 2001"? Dos cosas:

1) Si no entendí mal, este señor está diciendo que estamos más jodidos que en el 2001 [a pesar de que tenemos soja a ~USD500 y ‘vivimos con lo nuestro’]

2) ¿Quién fue ministro de economía en oct70-may71?? Me refiero a cuando la brecha cambiaria pasó de 0 a 17% [después de más de 3 años sin brecha], sin que el ministerio de economía mueva un pelo y después voló todo por el aire ¿Cómo se llamaba ese señor?
Este parece Redrado quejándose de la inflación

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*Si no sabes quién es Chuck Norris, investigá, es muy groso.

Rocket dollar



WOW, realmente nos sorprendió a todos la magnitud de la suba en el tipo de cambio paralelo. A mí me hizo acordar a un post viejo de este blog, en el que hablaba de la presión que había en 2009 para que se devalúe el peso argentino por la depreciación de otras monedas de la región. La idea era que podías postergarlo un par de años, pero a la larga siempre terminabas enfrentado a la realidad de que te hiciste muy caro en dólares. Pasó mucha agua bajo el puente, en especial con las monedas de la región, pero la inflación argentina siguió haciendo su trabajo y acá estamos. Les pego el grafiquito de Marty McFly. Mírenlo y díganme si no los invade un deja vú:




Y ahora el dólar se fue a 9,40 pesos. Una locura… demasiado… demasiado? Les propongo darle una mirada al viejo y querido Tipo de Cambio Real Multilateral, a ver si nos da alguna referencia dentro del bolonqui nominal que tenemos en la cabeza. Veamoslo con anteojos azules, porque no hace falta mucho para ver que los primos Dolar-MULC y Dolar-Tarjeta son dos bocaditos irresistibles. Empecemos por el TCR versus el dólar: estamos más o menos como a principios de 2007, cuando empezó la truchada del INDEC mientras la inflación se alejaba para siempre de un dígito. Digamos que el 9,40 es alto, pero no escandaloso si lo miramos parados desde los Estados Unidos.
 



Con el real brasileño la historia es completamente diferente. El tipo de cambio real paralelo está en niveles astronómicos. Es tan alto, que casi alcanza al tipo de cambio “Full Fantasy” del Banco Central [es decir, con inflación del INDEC y tipo de cambio oficial]. “Too much” twitearía nuestra papisa.




Visto desde Europa, la historia rima con la que veíamos desde los Estados Unidos: el tipo de cambio real de hoy es una vuelta a 2007, cuando empezamos con esto de tener inflación alta y hacernos los giles. Digamos que está alto, pero no se destaca cuando se mira para atrás en la serie histórica.



El veredicto? Que hable el más grandote: el Tipo de Cambio Real Multilateral no es alto, es “recontraalto”. De hecho a fin de abril se subió al podio de los últimos 20 años, sólo superado por mayo y junio 2002. En una palabra, el TCRM está gritando overshooting.



¿Qué significa esto? ¿Qué mañana el dólar se cae a 8 pesos? ¿Qué no hay manera que supere los 10 mangos antes de junio*? No lo sé, la verdad que hoy en día es como pararse frente a una locomotora [o una horda de fanáticos de Mac el día que sale un iPhone nuevo]: aún cuando pensas que va a quedarse sin nafta, no te morís de ganas de que te lleve puesto. Es mas, pongamos el ejemplo de Venezuela: en febrero yo escribía acá que un tipo de cambio de 20 me parecía exagerado para el bolívar, pero -pajarito Maduro mediante- hoy está arriba de 25 dólares.

Así que el overshooting en Argentina puede seguir y dejar en offside a cualquiera que venda lechuga mañana. Lo que sí se puede decir con confianza es que hoy Argentina vuelve a estar barata en dólares. Está el pequeño detalle de los inmuebles: los dueños están en el purgatorio y las inmobiliarias rezan para que llegue el day of reckoning [pero eso queda para otro post].

A futuro, sigue la carrera nominal, algo tiene que ajustar. No existe una suba del 100% en el tipo de cambio sin pass-through [y por supuesto la infla reduciría el TCR], o que sigan cayendo las reservas o que empiece a haber desabastecimiento de bienes con precios ‘concertados’ con el gobierno. No existe. Algo ajusta si o si.

Veremos si, como se ilusionan varios desilusionados que todavía quieren creer, para comprar tiempo alcanza con subir la tasa Badlar al 20% [hoy, con un dólar a 9,40, el argumento es más fuerte que dos meses -y dos pesos- atrás].
Slds!!!


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*Para darles una idea de lo alto que seria un tipo de cambio de 10 pesos: seria lisa y llanamente el pico máximo del dólar desde la hiperinflación de fines de los 80s. Por supuesto, con todas las limitaciones del indicador: la infla minorista seguramente no es el mejor parámetro para evaluar la competitividad, el índice no incorpora las diferentes evoluciones de la productividad en cada país y varios etc, pero 10 mangos sigue sonando a muchísimo dado el actual nivel de precios.

WTF socialists?

Con las estadísticas de inflación en Argentina, la truchada suele ser muy alevosa: 

- Pierden los radicales en Mendoza y la inflación mágicamente empieza a bajar a los niveles ridículos del INDEC [Nov 07]

-Ganan los socialistas en Santa Fe y la inflación sube mágicamente hasta los niveles de los IPC provinciales no intervenidos [Nov07] 

-Los peronistas vuelven a medir bien la infla en Mendoza, sale en todos los diarios la tasa del 21% y el gobernador anuncia que lo va a discontinuar [Dic10-Mar12] 

 -Uno por uno, los índices provinciales que nunca fueron intervenidos empiezan a ser discontinuados: Entre Rios, Rio Negro, Misiones, Jujuy, Chubut [2011-2012] 

El tema es que siempre había un gatillo claro: una elección que gana/pierde el partido oficialista, un gobernador oficialista al que le tiran de las orejas y corta la serie de inflación. Por eso no entiendo qué pasó con la serie de inflación en Santa Fe a partir del segundo semestre 2012: ¿sigue estando el mismo partido socialista que sinceró la inflación a fines de 2007?

Creo que el socialismo santafecino nos debe una explicación, aun a quienes no los votamos, porque esto del IPC Santa Fe tiene una pinta bárbara al mamarracho institucional que implementa el oficialismo nacional, hoy lanzado a quedarse con el control del Consejo de la Magistratura y así anular al Poder Judicial. Si los partidos de oposición tienen alguna intención de presentarse como los defensores de las instituciones, lo mínimo que se les puede exigir es que no nos tomen por imbéciles como el partido gobernante. 



¿Se viene un Rodrigazo?

La gente que tiene afinidad con el gobierno argentino se cansa de comparar todo el tiempo la situación actual con el 2001, cuando Argentina llegó a una crisis fiscal, bancaria y cambiaria de la mano de una situación de atraso cambiario, alto endeudamiento en dólares y estancamiento económico. Hoy, ante cualquier cuestionamiento al pésimo manejo que hace el gobierno de la economía, te contestan con “esto no es el 2001”. Digamos que aprendieron del prócer anterior, que se pasó una década asustando al país con que si el perdía la elección volvíamos a la hiperinflación de 1989.

En la vereda de enfrente, los opositores al gobierno* hablan de que se viene un Rodrigazo. Algunos de ellos lo rebajan con soda y hablan de Rodrigazo en cuotas.

Mientras tanto, empiezan a volar los informes especulando sobre el posible valor del dólar blue a fin de año. Por lo general, no hay nada novedoso: ahora que el tipo de cambio sigue el ritmo de devaluación, todos se animan a inflar el valor al 25% anual. También se advierte que el “tipo de cambio de convertibilidad” [base monetaria / reservas BCRA] viene funcionando más o menos como un piso para el dólar blue, entonces las proyecciones se ponen mas picantes al ritmo de la emisión monetaria y prevén un avance del 40% anual en el tipo de cambio.

A mi esta situación me hace acordar a un latiguillo que tiene mi suegro: “Después del Rodrigazo, nos quedamos todos esperando a que se repita la podrida y vino Martínez de Hoz y nos explicó que el juego había cambiado… hasta que la tablita voló por el aire y le sacaron cuatro ceros a la moneda. Después vino Alfonsin y el plan Austral… terminamos en una hiper. Con el turco el acabose fue con deflación, pobreza extrema y el default mas grande de la historia.”

Todo esto para decir que no estamos en una crisis como la de 2001, y eso qué importa? Aquella crisis no se pareció a la del 89. Y el 89 no se pareció al colapso de la tablita en 1981. Y por supuesto que el despelote que empezó en el 81 fue diferente al despelote del Rodrigazo.

Les doy mi punto de vista: ya no sirve, ya empezó la carrera nominal. Con el escenario económico actual [déficit fiscal, déficit externo, infla, emisión, mercado cambiario desdoblado de facto, estancamiento económico], el NO equipo económico [Moreno, Lorenzino, Marcó del Pont, Etchegaray y el golden boy K], las elecciones de octubre muy lejos para aguantar pero muy cerca para hacer nada drástico, y la bala de plata del endeudamiento cada día un poco mas lejos [yo todavía le pongo una velita] no da para ser muy optimista.

Como creo que empezó la carrera nominal, pienso que las expectativas de evolución del tipo de cambio van a empezar a ajustarse para arriba, descartando la idea de que la última suba del dólar fue once and for all. En algún punto se van a despabilar las liebres encandiladas. Creo que ahí vamos a un escenario de más incertidumbre, porque simplemente no sabemos dónde termina todo si hay un quiebre en la demanda de dinero. Supongo que proyectar una suba del dólar del 25-40% anual esta ok, condicional a que la gente no saque sus depósitos en pesos para comprar dólares, pero la verdad es que el riesgo está.

Dicho esto, creo que todavía estamos lejos de un Rodrigazo. No porque Moreno y Kicillof sean tan vivos como ellos se creen ni porque la soja se mantenga arriba de los 500 dólares. Pasa que el nivel de atraso cambiario, la tasa de emisión monetaria y de inflación ya están en niveles de carrera nominal, pero todavía están lejos del zarpado mamarracho de aquella etapa de los 70s. Para hacerme el banana con la historia como los que mencioné antes: digamos que todavía falta que venga un ministro que desdoble el mercado cambiario de facto como hizo el fugaz Quilici en 1971, falta que el atraso del tipo de cambio “comercial” [y también del “financiero”] se haga mas grosero, falta que la inflación se vaya arriba del 50% anual y las tarifas sigan sin ajustar, falta que el conflicto sindical se ponga realmente áspero…

Pero si paramos la pelota medio segundo, vemos que no “hace falta” que pase todo esto. ¿Quien corno dijo que teníamos que repetir los años 70s?? ¿Estamos todos locos??

Por tercera vez, les repito el grafico de “No desdoblen” [la nro. uno y la nro. dos] y desde ya les digo que si en noviembre 2013 amanecemos con un tipo de cambio comercial de ~6, un financiero de ~9,50 y el paralelo se va a 10-12 mangos mientras la emisión de billetes sigue al +40%, alguien va a tener que ir en cana. Porque una cosa es ser incompetente, pero esto…



Por si no se convencieron de que todavía estamos lejos del Rodrigazo [a pesar del esmero que le pone nuestro gobierno], cierro el post con el mismo gráfico de “No desdoblen”, pero agregando 1975. No hace falta que repitamos los 70s.




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*Hablando de oposición: Qué onda el nuevo Papa? Cómplice de Videla o PPP (Primer Papa Peronista)?
Qué momento complicado para la gente que apoya incondicionalmente al gobierno. El miércoles 13/3 teníamos un Papa cuasi genocida, había que odiarlo. El lunes 18/3 se junta con nuestra papisa y descubrimos que es un Papa bueno, había que amarlo. WTF???
Digo, yo entiendo los panquecazos de la gente que está alevosamente rentada, pero hay muchísima otra gente a la cual le salía espuma por la boca el miércoles 13/3 y la mañana el martes 19/3 se emocionó con la ceremonia en la cual asumió Bergoglio al mando de la iglesia. A los Facebook y Twitters me remito. Una cosa en no reconocer panquecazos tipo “bochó durante años el proyecto del ingreso ciudadano para la niñez de Carrió y ahora presenta a la asignación universal por hijo como una política propia” o “se pasaron todos los primeros años de gobierno hablando de tipo de cambio real alto competitivo y ahora defienden el atraso cambiario como una batalla contra el club de los devaluadores”. Pero aquellos son de una sutileza imperceptible comparados con el violento volantazo papal [o, como dice el hijo de Tato, Santa Voltereta]. Un experimento social realmente interesante.

The weakest link: the deer in the headlights

Por lo general el hilo se corta por lo más fino, así que resulta casi natural mirar para adelante y buscar puntos flacos para anticipar lo que se viene en esta carrera nominal. Esto no quita que las crisis y los booms nos sorprendan con hechos que estaban complemente fuera del radar, pero c’est la vie.

Ahora que soltamos las amarras del tipo de cambio, queda la incógnita de cuánto tiempo más aguantará la demanda de dinero, el eslabón débil que monitoreamos varios como una especie de “alerta de tsunami”.

Desde la crisis de 2001 hasta la actualidad, la economía se ha remonetizado fuertemente. Observando cualquier agregado monetario en relación al PBI se puede ver que, después de haber caído a un mínimo [cortesía del mecanismo automático de la convertibilidad que contraía la oferta monetaria en la medida que los individuos cambiasen sus pesos por divisas], los agregados subieron duro y parejo. Y eso es bueno: la economía se pesificó, las transacciones se realizaron de manera más fluida [sin necesidad de patacones o lecops] y se hizo más resistente a los shocks externos. Dicho de otra forma: aumentó la demanda de saldos reales en pesos. Y durante muchos años esa suba en la demanda fue determinante para que la fuerte emisión monetaria no se traslade a precios o al tipo de cambio.

Pero en 2005-06 empezaron algunas señales de que ese free lunch no seguiría por siempre, entonces aparecieron los primeros “acuerdos de precios” [si no me equivoco, el primero lo hizo Lavagna con la carne en 2005]. Ya en 2007 la inflación cerró en 25%, marcando por primera vez un límite a la oferta de dinero.

Todo esto como introducción a la carrera entre el dólar y la tasa de interés. Porque a pesar de que a partir de 2007 la inflación fue de dos dígitos, la gente siguió dejando su dinero en el banco y haciendo plazos fijos en pesos. La pregunta que hacía cualquier extranjero era: Porqué se quedan en pesos si la inflación es del 25%? Cuál es la tasa de interés? Y la respuesta lo confundía: la tasa pasiva estuvo en 10-12%.

La gente hacía un depósito al 10% sabiendo que a fin de año podría comprar 15% menos… ¡y los depósitos crecieron fuerte!!! El tema era que parecía que nada le ganaba a la inflación, así que la gente se puso a construir inmuebles [se “metió en pozos”] o hizo plazos fijos, que si bien perdían contra la inflación, ganaban por bastante en la carrera contra el dólar.

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Entonces vuelvo a mi amigo del post anterior, encandilado en diciembre frente a la decisión de comprar dólar a 6,50 o hacer un plazo fijo. Lo que pasaba por su cabeza era: “Entiendo que el dólar subió más de lo que me paga el banco, pero ahora ya está arriba y si yo entro ahora y el tipo de cambio se plancha por tres meses salgo perdiendo.” En la misma línea, varias personas se fueron convenciendo que cada salto en el dólar paralelo era “once and for all” y que, por lo menos a mediano plazo, el dólar seguiría perdiendo contra el plazo fijo. Y todavía quedaban otros [una especie en extinción] que pensaban “No me vengan con el dólar, yo compré en 2002 a 4 pensando que se iba a 10 y perdí como en la guerra, el dólar siempre se queda atrás.” Finalmente quedaba el patriota: “Para qué quiero dólares si yo gano y gasto en pesos, voy a ahorrar en pesos, vamos Argentina!”

Yo creo que estamos frente a un grupo de gente que miraba fórmula uno y veía al campeón:

2000 Michael Schumacher

2001 Michael Schumacher

2002 Michael Schumacher

2003 Michael Schumacher 

2004 Michael Schumacher 

Schumi se retira en 2006 como subcampeón. Incertidumbre. Quién tomará su lugar? Los espectadores dudan. Pasan Räikkönen, Hamilton y Button.

Hasta que en 2010 sucede algo extraordinario: Michael Schumacher vuelve a la fórmula uno.

Qué hacen nuestras liebres encandiladas? Apuestan todo al Kaiser!!! Schumi, Schumi!!!

Y cómo le va a Schumi en 2010? En las carreras sale 6°, 10°, ret, 10°, 4°, 12°, 4°, 11°, 15°, 9°, 9°, 11°, 7°, 9°, 13°, 6°, 4°, 7°, ret. Obviamente no estuvo ni lejos de salir campeón, quedó NOVENO en la tabla.

Y en 2011? Otra decepción para nuestras liebres encandiladas: Schumi quedó OCTAVO.

Y en 2012? Quedó DECIMOTERCERO.

Ahora sabemos que Sebastian Vettel se fumó a todos en pipa en 2010, 2011 y 2012.

Después de este delirio, volvamos a la carrera dólar vs tasa de interés.



En algún punto, nuestras liebres encandiladas van a tener que aceptar que las circunstancias cambiaron, que Schumi no tiene muchas chances de volver a ganar la carrera [no al menos mientras el objetivo del BCRA sea el “desarrollo económico con equidad social”]. A cada salto del dólar las liebres se autoconvencen de que es algo de una vez y para siempre. Pero aquel podio al que estábamos acostumbrados [1° Inflación, 2° Tasa de interés; 3° Tipo de Cambio] difícilmente se vuelva a repetir. Este año el tipo de cambio le va a ganar a la tasa de interés otra vez [vamos apenas dos meses y ya le sacó como 15 vueltas]. Es más, hasta el tipo de cambio oficial le va a ganar a la tasa de interés, como prometió Moreno. Por ahora, todavía prevalece el encandilamiento: por lo “caro” que está todo, por el cepo al dólar, porque “el blue va a estar planchado un par de meses”, porque todavía no se terminó de correr el velo de ilusión monetaria.

¿Y porqué hablo de alerta de tsunami? Por el simple hecho de que, una vez que las liebres encandiladas se echen a correr, el banco central ya no va a contar con el beneficio de la duda. Ya no va a ser posible emitir al 40%, crecer al 1% y tener una inflación del 25%, simplemente porque nuestras liebres no se van a quedar con ese 14% adicional en las manos. Sin el beneficio de la duda, cuando emitis pesos al 40% y creces al 1% tenes una infla del 39% porque la demanda de dinero no te toma ni un peso de más. Es más: el salto inflacionario puede hacer que la demanda de saldos reales en pesos empiece a caer. Entonces subiría la velocidad de circulación del dinero: la gente se desprendería más rápido de los pesos, de forma que para un mismo stock de pesos la economía se comporta como si el BCRA hubiera acelerado el ritmo de emisión.

Por eso la alerta de tsunami: si se cae la demanda de dinero, estamos hablando de una inflación que se va fácil arriba del 50%. Nos tapa el agua. Entonces el BCRA va a tener que elegir entre convalidar la nueva tasa de inflación o salir con el hacha a matar o morir, con una suba de la tasa de interés violenta.

¿Se imaginan a Mercedes Marcó del Pont con anteojos gruesos anunciando una suba de tasas? Yo tampoco.

Si la infla se dispara, ¿piensan que el dólar se va a quedar quieto? If so, you’ve got another think coming.

Finalmente, mirá al espejo y hacete la pregunta, ¿Soy una liebre encandilada?



Mientras tanto, hoy Lorenzino se juega la vida en Nueva York para que la última bala de plata no se esfume en el aire. Hoy a la cuatro [hora BsAs] hagan patria y pónganle una velita!!!

Venezuela: Gracias, vuelva pronto!

El viernes pasado las autoridades venezolanas hicieron una de manual: todos sabían que tenían que devaluar, no había otra, pero la duda era cuando. Entonces el viernes a la tarde, cuando todos los negocios habían bajado las persianas, anunciaron que le daban un saque al tipo de cambio oficial, que pasaría de 4,30-5,30 a 6,30. Un clásico latinoamericano: te tiran la noticia el viernes, nos vamos todos de joda el fin de semana de carnaval y para cuando se nos pasó la resaca el miércoles al mediodía ya está, LTA, gracias vuelva pronto!

 En algún momento del año pasado tuve ganas de meter un post sobre las similitudes que tenia la política cambiaria argentina con la venezolana. La idea era meter una línea de tiempo llena de links en tándem: cómo las autoridades decían que el dólar paralelo no importaba porque casi todas las operaciones de comercio exterior pasaban por el oficial; el boom de consumo en dólares con tarjeta de crédito [+ las trabas ad hoc que se fueron improvisando]; los discursos que decían que quien compraba dólares era un pitiyankee; los “problemas con la pagina web” del organismo oficial que autorizaba la compra de divisas; y una larga lista de etc.

En aquel momento empecé a juntar links, pero me dio fiaca ponerme a buscar en los archivos qué dijo tal o cual, así que ahí quedó el post. Ahora tengo ganas de contarles un poco la historieta de la política cambiaria en Venezuela ilustrada en una serie de simpáticos grafiquitos y les dejo a ustedes que saquen conclusiones sobre cualquier parecido con la política cambiaria en Argentina.

El esquema cambiario actual arrancó en marzo de 2003, después del paro petrolero y el golpe de estado a Chávez, cuando el quetejedi puso la Comisión de Administración de Divisas [CADIVI] para frenar la salida de dólares, fijando el tipo de cambio en 1600 bolívares por dólar. Pero con la inflación arriba del 30%, a principios de 2004 tuvieron que darle un saque y llevarlo a 1920. Como la inflación estaba bajando, el segundo saque se lo dieron recién en marzo 2005, cuando lo pusieron en 2150.

En mayo 2006 la inflación venezolana toco un mínimo del 10% y a partir de ahí empezó a subir. Entonces el gobierno, que veía el recorrido ascendente de los precios del petróleo, tuvo una idea brillante: frenar la inflación con una grosera apreciación real. Genial! Como no se nos ocurrió a nosotros?? 



 Pero no digo que demoraron la devaluación unos meses: estos pibes clavaron el tipo de cambio por cinco años, acumulando una inflación de más del 170%. Ciento-setenta-per-cento-de-infa, estos pibes se pegaron un viaje, capisce? Viste cuando te hablan de un shock de los términos del intercambio, de un país productor de algún producto primario que de golpe se importa hasta la madre? Bueno, más o menos así. Mientras tanto, la brecha cambiaria se fue al mismísimo demonio ida y vuelta, al ritmo de las primeras ráfagas expropiadoras chavistas.



Pero cuando pensamos que ya lo habíamos visto todo, Chávez nos sorprendió con un remolino de creatividad: presento un mega plan antiinflacionario. Consistía básicamente en sacarle tres ceros a la moneda. That’s it! le sacamos tres ceros y baja la inflación! Claramente el equipo de marketing del gobierno kirchnerista es excelente pero el chavista es superlativo. Cuando finalmente tuvieron que reconocer que sacándole ‘000 a la moneda no hacia nada pensaron: “por qué tener un solo tipo de cambio oficial, si podemos tener dos?” y el dólar CADIVI paso a valer 2,60 o 4,30 según tu cercanía al socialismo del siglo XXI. Pero eso no fue suficiente, entonces estos muchachos se miraron y dijeron ”no hay dos sin tres”. Entonces apareció el SITME, por el cual el banco central pasó a hacer contado con liqui [permuta] y las sociedades de bolsa pasaron a mejor vida.

Era un poquitín confuso: había un dólar CADIVI preferencial, un dólar CADIVI comunacho, un dólar SITME y un dólar paralelo. Un par de meses después decidieron reunificar el dólar CADIVI, pero como seguía siendo preferencial, si vos antes conseguías dólar CADIVI comunacho después te tenias que correr al SITME. 



La cosa se complicó mas por cómo funcionaba el SITME, donde el BCV vendía los títulos que le compraba a PDVSA, entonces el ruido sobre nuevas emisiones de la petrolera hacía volar o colapsar al dólar paralelo.

Así llegamos al carnaval 2013, sin el SITME y con un nuevo dólar a 6,30. Tiene medio gusto a poco si uno se fija la inflación acumulada, que pide algo más parecido a 9 o 10 bolívares. Si será 6,30 por temor al pass through o por algún motivo más rebuscado dentro de las mil peleas internas de la sucesión de Chávez, no lo se. Misterio.

Mientras tanto el tipo de cambio paralelo está volando por el cielo, y ya superó la barrera de los 20 bolívares. Si me preguntan a mí, creo que la devaluación oficial a 6,30 es insuficiente, pero el tipo de cambio paralelo a 20 parece una exageración, casi como a fines de 2007.


Como nos muestran los amigos venezolanos, este chiste de jugar al atraso cambiario y después patear la pelota desdoblando el mercado puede complicarse bastante. Slds!!!

Bienvenidos a The Nominal Rat Race

Mediados de diciembre, estoy en un café con mi mejor amigo hablando de cualquier cosa y me hace la pregunta típica de 2012 “Tengo XX pesos que me sobran y no se que hacer. Hago un plazo fijo? Compro el próximo bono de YPF? El dólar blue lo descarto, desde ya, porque a 6,50 es un afano. De ultima espero a que baje a 5,90-6 y ahí compro” 

Lo primero que pienso cada vez que escucho esa pregunta [y eso que la escuché muy seguido a partir de julio] es que el groso aumento de la demanda de dinero que observamos en 2012 es de telgopor, la gente tiene pesos de prepo, muy por encima de su preferencia. Pero porque se queda mi amigo con los pesos si no los quiere? Porque esa actitud de liebre encandilada?

Mi respuesta a su pregunta: “Vos decis que el dólar tiene que valer 6 pesos, ok, ponele que tenes razón. Ahora haceme un favor: agarra el teléfono y multiplica 6 * 1,30. Cuanto da? 7,80? Te parece un numero ridículo? Por que no comprarías a 6,50?” 

Le explico que la oferta de dinero esta creciendo al 40% anual y la inflación esta en 25% a pesar de que hace un año y medio que la economía argentina esta estancada. Lo mínimo que se puede esperar de un 2013 electoral es que las políticas monetaria y fiscal sean igual o más expansivas. Seria muy raro si no se emiten hasta la madre o si la inflación de 2013 cierra abajo del 30%.

Pero hay un punto clave. Venimos con inflación alta desde hace seis años y el dólar no acompaña, ¿porque esta vez debería ser diferente? Supongo que la respuesta la dio la estampida de 2011 y el BCRA entregando reservas a mansalva para evitar una suba fuerte del tipo de cambio. Y por si no quedo claro, en 2012 el dólar blue hizo muy explicito que se iba a mover al mismo ritmo que el resto de las variables nominales. Se acabo el ancla cambiaria.

Ahora estamos a fines de enero 2013. Paso poco más de un mes de esa charla y el dólar blue vale 7,80. Es tiempo de escribir el post que diga que ya empezó la carrera nominal. Estamos en un contexto internacional formidable que le ha dado a este gobierno unos márgenes de maniobra enormes, como jamás disfruto un gobierno argentino en 200 años de historia. Por eso este post llega tarde, como cuando el NBER anuncia el inicio de una recesión y los bomberos de la Fed llevan 4 o 5 meses laburando [esta vez llevan un poco mas, no?]. Por eso mejor esperar y autoconvencernos que todavía sirve. Porque en cualquier momento podría haber un giro a la racionalidad en la política económica y de golpe se desactivaría esta olla de presión. Pero el giro a la racionalidad nunca llegó y la bala de plata que se guarda este gobierno [el endeudamiento externo] podría esfumarse en el aire si después del 27 de febrero Argentina vuelve a entrar en default.

Entonces vuelvo al primer post de este blog, de diciembre de 2008, y el gráfico esta lleno de oportunidades para acomodar el proceso inflacionario sin que se vaya de control.



Hoy las oportunidades se redujeron bastante. Todavía está la bala de plata del endeudamiento externo [no me vengan con que este es el gobierno del desendeudamiento, háganme caso y pónganle una velita el 27 de febrero], pero estamos en otro escenario. El dólar blue hizo el catch up con los precios [queda para otro post ver el tipo de cambio real multilateral]. Ahora hay que ver cómo es la siguiente ronda, cuando reaccionen los precios, los salarios y la tasa de interés.





¿Qué va a hacer el banco central si la tasa de inflación sube por encima del 30%? Qué reconfortante va a ser tener un banco central cuyo objetivo sea el “desarrollo económico con equidad social”.

¿Quién va a hacer un plazo fijo al 15% si los propios funcionarios te aseguran una devaluación del 20% y el mercado paralelo te da un papelito verde que sigue bastante bien a la inflación real?

¿Cómo van a vender un ajuste del salario real en un año electoral? Acá admito que le pongo fichas a su excelente departamento de marketing.

Y, finalmente, ¿estos tipo del gobierno, realmente creen que el tipo de cambio puede saltar 70% y vamos a tener CERO pass through a precios???  


Damas y caballeros… bienvenidos a The Nominal Rat Race